Parque Berrío

Medellín recupera historia y tradición: la obra del Parque Berrío entra en la recta final

El nuevo Parque Berrio de Medellín ya supera el 64 % de ejecución

El proyecto busca devolverle a los ciudadanos un punto de encuentro más accesible, seguro y sostenible en el Centro de Medellín.

Alcaldía de Medellín El nuevo Parque Berrio de Medellín ya supera el 64 % de ejecución

La renovación integral del Parque Berrío, uno de los espacios públicos más emblemáticos del Centro de Medellín, alcanzó un avance superior al 64 %. El proyecto busca recuperar y revitalizar este punto estratégico del corazón de la ciudad.

Hasta la fecha, las obras se concentran en la etapa final de demolición de plazoletas y andenes, donde ya se han intervenido más de 2.000 metros cuadrados. Paralelamente, se han instalado 600 metros cuadrados de pisos en mármol Royal Veta y avanzan los trabajos en la red hidrosanitaria para garantizar la sostenibilidad y correcto funcionamiento del espacio a largo plazo.

Lo que dice la Alcaldía de Medellín

El secretario de Infraestructura Física, Jaime Andrés Naranjo Medina, que este nuevo especio tendrá redes hidrosanitarias y ofrecerá un parque más seguro, accesible y sostenible para la ciudadanía.

Para mitigar los impactos durante la ejecución, la administración distrital mantiene un diálogo y acompañamiento permanente con comerciantes, residentes y usuarios habituales del sector, articulando soluciones junto a las entidades competentes.

La importancia del Parque Berrio para la historia de Medellín

El Parque de Berrío es considerado el corazón histórico, geográfico y cultural de Medellín. Más que una plaza pública, es el punto cero a partir del cual se trazó, creció y se transformó la ciudad desde el siglo XVII.

En 1680 se levantó en este espacio la Iglesia de La Candelaria, hoy Basílica Menor de Nuestra Señora de la Candelaria. Alrededor de este templo se diseñó la Plaza Principal, siguiendo el modelo urbanístico hispánico: la iglesia al oriente, las sedes de gobierno y comercio a los costados, y a partir de allí, la cuadrícula de calles que dio origen a la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín.

Durante más de dos siglos, este espacio funcionó como el epicentro absoluto de la vida pública, comercial y cultural de la sociedad antioqueña. En su perímetro operó la primera plaza de mercado de la ciudad, al tiempo que albergaba corridas de toros, actos políticos, ceremonias religiosas y celebraciones populares. En 1880, el lugar adoptó formalmente el nombre de Parque de Berrío en rindiéndole homenaje al gobernador Pedro Justo Berrío, cuya escultura en bronce se instaló en el centro como símbolo de la identidad regional.

A finales del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX, el parque se transformó en el motor financiero e industrial de Antioquia. A su alrededor se establecieron las primeras sedes bancarias, casas comerciales, pasajes y hoteles emblemáticos, mientras se consolidaba como el nodo articulador del transporte urbano, al albergar las estaciones principales del tranvía eléctrico y las primeras líneas de buses.