La vía Medellín–Bogotá, una de las más importantes del país y corredor vital para el transporte de pasajeros y carga, permanece totalmente bloqueada tras un derrumbe de grandes proporciones registrado en las últimas horas en jurisdicción del municipio de San Luis, entre las veredas Valle Sol y El Silencio.
El alud dejó un conductor herido, afectó una vivienda y arrastró un vehículo, generando una emergencia que podría prolongar el cierre durante varios días.
De acuerdo con el reporte preliminar, el deslizamiento ocurrió exactamente en el kilómetro 50+700, donde una enorme masa de tierra, rocas y material vegetal se desprendió de la ladera, atravesó la calzada y terminó impactando de lleno una vivienda ubicada a pocos metros de la carretera. La magnitud del derrumbe fue tal que la vía quedó completamente cubierta.
En el momento del siniestro, un vehículo que se desplazaba por el corredor fue sorprendido por el desprendimiento y terminó arrastrado por el material. Su conductor, según confirmó el alcalde de San Luis, César Buitrago, resultó herido luego de chocar contra la vivienda afectada.
“La persona lesionada es de un vehículo que venía en el momento y parece que se fue contra la vivienda”, explicó el mandatario local, quien agregó que, pese a lo aparatoso del accidente, las lesiones fueron leves.
La situación ha generado alarma entre residentes y transportadores, no solo por el tamaño del derrumbe sino por la inestabilidad del terreno, que mantiene a las autoridades en máxima alerta ante la posibilidad de nuevos desprendimientos. Maquinaria amarilla trabaja desde la madrugada en la remoción del material, pero el panorama no es alentador.
El alcalde Buitrago informó que, según las primeras valoraciones de los equipos de gestión del riesgo, el tiempo de reapertura podría extenderse más de lo esperado.
Ante el cierre total, las autoridades de tránsito implementaron un plan de contingencia para evitar la parálisis en la movilidad de la región y garantizar el flujo de mercancías y pasajeros:
Rutas alternas:
- Vehículos de carga pesada: deberán tomar la vía por Puerto Berrío, un desvío considerable pero necesario para evitar represamientos en la zona del derrumbe.
- Vehículos livianos: tendrán permitido circular por una vía interna del municipio de San Luis, lo que permitirá descongestionar el sector crítico y garantizar alguna conectividad mientras avanzan los trabajos.
Entretanto, equipos de la administración municipal y organismos de socorro mantienen presencia permanente en el lugar, monitoreando el talud y apoyando las labores de remoción. El cierre se mantendrá de forma preventiva, pues el riesgo de nuevos colapsos continúa siendo alto debido a la humedad del terreno y las condiciones topográficas del sector.
La emergencia evidencia, una vez más, la fragilidad de este tramo de la autopista Medellín–Bogotá, uno de los más afectados históricamente por deslizamientos. Las autoridades hacen un llamado a los conductores para que eviten acercarse a la zona, atiendan las recomendaciones y consulten los reportes oficiales antes de planear sus desplazamientos.