El derrumbe registrado este martes en la autopista Medellín-Bogotá, en jurisdicción del municipio de San Carlos, no solo ha provocado el cierre total de la vía, sino que ha desatado una crisis humanitaria y económica que afecta directamente a los habitantes de la región y al gremio transportador. El alud, que arrasó con una vivienda y dejó a una persona lesionada, tiene afectada la movilidad y el abastecimiento en esta localidad el oriente antioqueño.
Una casa destruida y un lesionado
El alcalde de San Luis, César Buitrago Arias, entregó un parte de tranquilidad respecto a las víctimas, pero confirmó daños en la infraestructura de una propiedad.
"En el lugar donde sucedieron los hechos del derrumbe hay una vivienda. Esa vivienda no estaba habitada, es una casa como de veraneo, la gente venía ahí a pasear, entonces no había nadie", explicó el mandatario.
El único lesionado fue un hombre que viajaba en un vehículo que fue arrastrado por la corriente de tierra y lodo. "El derrumbe lo arrastró y se lo metió a la casa, prácticamente a un costado. Esa persona fue arrastrada por la corriente de tierra, pero no tuvo mayores afectaciones. Salió pronto del hospital, fue atendido en el municipio y solo sufrió lesiones menores", añadió el alcalde.
Crisis de movilidad y desvíos por trochas
El cierre de la vía principal ha obligado a los conductores a utilizar rutas alternas, lo que ha incrementado drásticamente los tiempos de viaje y puesto a prueba la capacidad de las carreteras secundarias.
"La circulación del municipio, nosotros nos toca movilizarnos por Granada. En estos momentos vengo de San Luis y ya estoy pasando por Granada, por la trocha que llamamos allá. Esa trocha no es que esté mala, pero es carretera destapada en gran parte", explicó Buitrago.
El desvío ha generado un caos vehicular, especialmente por la afluencia de vehículos de carga y pasajeros que quedaron atrapados entre los dos cierres. "Como el derrumbe atajó todos los carros que venían de Bogotá, la mayoría se metieron por esta zona. Ayer, por ejemplo, estaba muy colapsada. Hoy ya mejoró porque nos tocó sacar un decreto con la Gobernación prohibiendo cierto nivel de carros y cierto tonelaje para que no nos dañen la vía que hay del cruce a San Luis, que no está en muy buen estado", detalló el alcalde.
Actualmente, el trayecto alterno hacia Medellín puede tomar cerca de cuatro horas, una hora más de lo habitual, aunque las condiciones climáticas y el flujo de vehículos pueden extender aún más el recorrido.
Transportadores reportan pérdidas por 80 millones de pesos
La emergencia también golpea a los transportadores. Juan Pablo Acosta, presidente de la Asociación de Transportadores de Pasajeros de Antioquia, reveló las millonarias pérdidas que está dejando el deslizamiento.
"El transporte intermunicipal está teniendo unas afectaciones cercanas a los 80 millones de pesos por incremento en los costos de operación. Eso se debe a que los recorridos tienen que hacerse de manera más extensa, aumentando los tiempos de desplazamiento en dos horas aproximadamente", manifestó Acosta.
A pesar de las dificultades, el dirigente gremial confirmó que las empresas de transporte siguen operando con normalidad por la ruta alterna Medellín-Cisneros-Puerto Berrío-Caño Alegre, e hizo un llamado a la calma a los usuarios. "No se han incrementado las tarifas del pasaje. Esperamos que pronto se solucione esa dificultad y que volvamos a la total normalidad y el tránsito optimo por el corredor de la vía Medellín-Bogotá", afirmó el líder gremial.
El alcalde Buitrago alertó sobre los primeros efectos del cierre en el abastecimiento de bienes básicos. "El gas, por ejemplo, se acabó ayer. Ayer tarde en la noche anunciaron que restablecieron el servicio, pero parece que hoy ya lo han venido resolviendo", indicó.
El mandatario local aprovechó para lanzar una crítica al Gobierno Nacional por el abandono de la vía. "Es una zona demasiado montañosa. Yo creo que debieron desde los inicios de esa autopista prever esa situación. Es una zona altamente montañosa, con bastantes fallas geológicas", sostuvo.
Buitrago recordó que el municipio tiene 52 kilómetros sobre esa autopista y que los problemas son recurrentes. "Aparte de que hay muchos derrumbes, hay alta accidentalidad. Le hemos pedido mucho al Gobierno Nacional, porque esto es una vía nacional. El Gobierno Departamental siempre ha estado acompañándonos en el riesgo y en las mitigaciones, pero lo que le hemos pedido al Gobierno Nacional es que hay que trabajarle a la vía, a la doble calzada que han propuesto desde hace algunos años, que mejoraría considerablemente porque esquivaría el trayecto más accidentado. A esto se le suman los problemas de los huecos sobre la calzada. Hay un descuido bastante grande del Gobierno Nacional con la vía y eso afecta mucho la movilidad", concluyó el alcalde.
Se espera que los trabajos de remoción de escombros y estabilización del terreno se extiendan por al menos cuatro o cinco días más, mientras las autoridades locales y departamentales permanecen en alerta ante posibles nuevas emergencias por las lluvias.