De acuerdo con los testimonios recogidos, el contacto inicial se habría realizado a través de redes sociales, principalmente Instagram. Un hombre que se identificó como “Julián” ofrecía una contratación cultural con un pago cercano a los 800 mil pesos por persona, supuestamente para una producción institucional.
Sofía Lopera, publicista y bailarina, explicó que el presunto estafador solicitó como requisito previo el pago de una ARL por riesgo dos, con valores que oscilaban entre 80 mil y 100 mil pesos, además de documentos personales como copia de la cédula, nombre completo y datos de contacto.
“Nos decía que el proyecto era para la Alcaldía y que el pago estaba asegurado, pero que primero teníamos que cubrir lo de la ARL. Muchas confiamos porque el trámite parecía real”, relató.
Según las denunciantes, inicialmente el grupo estaba conformado por unas 15 bailarinas, pero con el paso de los días se identificó que el número total de personas afectadas superaría las 40, incluyendo deportistas y artistas de otros colectivos. En conjunto, calculan que el monto recaudado superaría los cuatro millones de pesos.
Las sospechas aumentaron cuando algunas participantes intentaron verificar la supuesta contratación con personas vinculadas al sector cultural y les confirmaron que no existía ningún proyecto activo de ese tipo durante el mes de enero. Al solicitarle explicaciones al presunto responsable sobre la dependencia distrital que lo habría contratado, este reaccionó de manera agresiva y, posteriormente, dejó de responder llamadas y mensajes.
Además, varias afectadas relataron que, tras pagar la ARL, se les exigieron nuevos cobros por supuestas “multas” o inconsistencias en su historial, lo que llevó a que algunas se negaran a continuar con los pagos. Desde ese momento, el contacto se perdió por completo.
Las jóvenes también señalaron que, al investigar en redes sociales, encontraron otros testimonios de casos similares ocurridos en meses anteriores, en los que el mismo nombre y modalidad habrían sido utilizados para estafar a otros grupos de bailarinas en la ciudad.
Frente a esta situación, la Alcaldía de Medellín aclaró que no existe ningún contrato, convocatoria ni proyecto cultural vigente relacionado con los hechos denunciados y recordó que ninguna dependencia distrital solicita pagos previos para participar en proyectos institucionales.
Las víctimas anunciaron que están recopilando la documentación, comprobantes de pago y registros de conversación para interponer las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes y hacen un llamado a artistas y gestores culturales para verificar siempre la información a través de los canales oficiales antes de aceptar ofertas laborales.