Tráfico de animales

Caso de dos monos cariblancos revela crueldad por tráfico de fauna

Denuncia permitió rescate de monos en Valle de Aburrá

Uno de los monos tenía desnutrición y daño dental grave; el otro presentaba señales de humanización extrema.

Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) Denuncia permitió rescate de monos en Valle de Aburrá

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) rescató a dos monos cariblancos víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre, en casos que han conmocionado por su crueldad.

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Según el reporte oficial, un sector de la comunidad mantenía a uno de los primates en cautiverio y le suministraba bebidas embriagantes, una práctica que aceleró el deterioro físico del animal y motivó una denuncia ciudadana oportuna.

El primer caso, un macho juvenil recuperado en un operativo conjunto con la Policía y la Fiscalía, presenta un estado de salud crítico. Además de la desnutrición, los veterinarios del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR) hallaron que le habían arrancado la mayoría de sus dientes de leche de forma traumática, provocándole gingivitis y un dolor agudo que le impide alimentarse por sí mismo. Alejandro Vásquez Campuzano, subdirector ambiental del Área Metropolitana, advirtió sobre la gravedad de la situación.

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Por otro lado, una hembra juvenil fue hallada en condiciones de humanización extrema: permanecía con pañales, tenía las uñas pintadas y perforaciones en los lóbulos de las orejas.

La autoridad ambiental recordó que la fauna silvestre no son mascotas y que el tráfico ilegal es un delito penal en Colombia.

El rescate de otros animales en el último año por parte del Área Metropolitana

  • Diciembre de 2025: Durante las festividades se intensificaron los rescates de aves (loros y guacamayas) y pequeños mamíferos. En este mes se registró el pico de incautaciones de animales que se pretendían comercializar como "regalos de Navidad" en las terminales de transporte de Medellín.
  • Septiembre - octubre de 2025: el caso del ocelote en el barrio El Poblado. Se dio a conocer el rescate de un felino juvenil que era mantenido como mascota en un apartamento de lujo. El animal fue decomisado tras quejas de vecinos por ruidos; el proceso de rehabilitación sigue activo debido a su alto grado de improntación (apego al humano).
  • Abril de 2025: incautaciones masivas de hicoteas. Durante la temporada de Cuaresma, el AMVA y la Policía Ambiental reportaron la incautación de más de 200 tortugas hicoteas en buses provenientes de la Costa Atlántica y el Urabá, destinadas al consumo o a la venta ilegal.

Canales de denuncia (líneas de emergencia)

Lo primero es contactar a las autoridades ambientales o policiales. No intentes intervenir por tu cuenta.

  • Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA):
  • Línea de atención de fauna silvestre: celular 304 630 0090.
  • Aquí puedes reportar animales heridos, crías vulnerables o individuos en cautiverio.
  • Policía Nacional:
  • Llamar a la línea de emergencia 123.
  • Pedir contacto con la Policía Ambiental y Ecológica, la autoridad competente para decomisos y capturas en flagrancia.
  • Fiscalía General de la Nación:
  • Si conoces una red de tráfico o un lugar de acopio, puedes denunciar en la línea 122. El tráfico de fauna es un delito penal en Colombia (Ley 2111 de 2021).

Sanciones penales

En Colombia, el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre pasaron de faltas menores a delitos graves, castigados con penas de 5 a 11 años de prisión, según la Ley 2111 de 2021. Quienes capturen, transporten o comercialicen especies exóticas enfrentan, además de la cárcel, multas que pueden alcanzar los 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Estas sanciones se agravan si los animales están en peligro de extinción o si se demuestra que el infractor forma parte de una red de comercio organizado.

A estas medidas penales se suman las sanciones por maltrato animal bajo la Ley 1774 de 2016, que penaliza con hasta 36 meses de prisión actos de crueldad como los reportados recientemente en el Valle de Aburrá. Prácticas como suministrar alcohol a primates, mutilar sus piezas dentales o someterlos a humanización mediante perforaciones y vestimenta son consideradas agravantes que incrementan la severidad de la condena. El Área Metropolitana reitera que, más allá de la pérdida de libertad, los implicados quedan con antecedentes.