Guarne -Antioquia

Rescatan ocho aves que llevaban hasta 10 años en cautiverio en Guarne

Rescataron ocho aves que pasaron hasta 10 años en cautiverio en Guarne

Los ejemplares presentan desnutrición, estrés severo y comportamientos anormales, y ahora enfrentan un largo proceso de rehabilitación en el CAV de Cornare

Cornare Las autoridades ambientales recuperaron en Guarne ocho aves que vivieron en condiciones críticas tras pasar hasta una década encerradas en jaulas

Un operativo contra el tráfico de fauna silvestre en Guarne reveló una historia de dolor que durante años permaneció oculta detrás de la puerta de una vivienda en la vereda Guapante Abajo. Allí, la Policía Ambiental incautó ocho aves en grave estado físico y emocional, algunas de ellas con hasta una década privada de libertad, confinadas en jaulas oxidadas, espacios reducidos y condiciones insalubres.

Lo que parecía un procedimiento rutinario terminó por exponer la profundidad del daño provocado por el cautiverio, un delito que continúa cobrando víctimas silenciosas en Antioquia.

Aves rescatadas en condiciones críticas

Entre los animales recuperados están:

  • Dos loras frentiamarillas.
  • Una guacamayeja.
  • Tres turpiales.
  • Dos sinsontes.

El equipo del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Cornare confirmó que las aves ingresaron con desnutrición crónica, además de síntomas visibles de alto estrés, como:

  • Picaje: arrancarse sus propias plumas.
  • Estereotipias: movimientos repetitivos derivados de la ansiedad y el encierro.
  • Signos de debilitamiento muscular, producto de no haber volado durante años.

Según los especialistas, algunos ejemplares estaban literalmente viviendo en “cuidados intensivos”.

Un proceso de rehabilitación largo y complejo

Liberar físicamente a un animal es solo el primer paso. El verdadero desafío comienza cuando deben reaprender a ser aves, un proceso que puede tomar entre seis meses y cinco años, dependiendo del daño sufrido.

Los expertos del CAV explicaron que, en cautiverio, estas especies pierden habilidades básicas como:

  • buscar su alimento,
  • identificar depredadores,
  • interactuar con otros individuos de su especie,
  • y adaptarse a un entorno natural que dejaron de reconocer hace años.

Uno de los casos más complejos es el de un turpial guajiro, especie que no habita en la región. Una vez recuperado, deberá ser trasladado a su ecosistema natural en otra zona del país, lo que implica planificación, evaluación comportamental y un seguimiento estricto para garantizar que pueda sobrevivir en libertad.

2026: un año con cifras alarmantes

Los datos de Cornare son contundentes: en lo que va de 2026, al CAV han ingresado 72 animales incautados, de los cuales 70 son aves.

Las autoridades insisten en que las especies más afectadas siguen siendo:

  • loras,
  • guacamayas,
  • aves cantoras, altamente apetecidas por su canto y colorido.

Estas prácticas ilegales no solo destruyen vidas animales, sino que rompen el equilibrio ecológico.

“La extracción de estas especies no es un acto inofensivo; compromete la dispersión de semillas y altera el funcionamiento de los ecosistemas”, advirtieron los voceros ambientales.

Ley 2111 de 2021: cárcel y multas millonarias

Cornare y la Policía Nacional recordaron que mantener fauna silvestre en cautiverio es un delito ambiental. Las sanciones incluyen:

  • Hasta 135 meses de prisión
  • Multas que pueden llegar a 43.750 salarios mínimos

Aun así, el tráfico sigue siendo un negocio lucrativo que continúa atrayendo redes criminales y compradores irresponsables.

Otra historia que conmueve: el cachorro de felino que lucha por sobrevivir

Mientras en Guarne se vivía el drama de las aves, en el Chocó emergía otra historia que refleja la vulnerabilidad de la fauna colombiana: la llegada al CAV de Cornare de un cachorro de felino silvestre de apenas dos meses, perteneciente al género Leopardus.

El pequeño, que pesaba solo 679 gramos, fue entregado voluntariamente por ciudadanos en Istmina a la Policía Nacional. Tras una primera atención en Codechocó, donde logró estabilizarse durante cinco días, se decidió trasladarlo al Oriente Antioqueño para recibir una rehabilitación especializada.

Supervisión médica minuto a minuto

Desde su ingreso, el felino ha alcanzado los 800 gramos de peso, una señal positiva, pero insuficiente. Los veterinarios advierten que su evolución no corresponde del todo a la dieta suministrada, por lo que permanece bajo una estricta vigilancia clínica.

“El seguimiento es constante para garantizar que todos sus parámetros biológicos se normalicen”, señalaron los expertos.

El objetivo es acompañarlo hasta que su organismo logre estabilizarse sin riesgos.

El reto más grande: evitar que pierda su instinto salvaje

El peligro más común en felinos tan jóvenes es la impronta, es decir, acostumbrarse al ser humano hasta perder el miedo. Esto lo convertiría en un animal incapaz de sobrevivir por sí solo en la selva.

Por ello, el equipo de Cornare implementa:

  • Enriquecimiento ambiental, con estímulos que simulan el bosque.
  • Estrategias para mantener su aversión natural al ser humano, imprescindible para su futuro.
  • Actividades que le permitan desarrollar habilidades de trepa, caza y refugio.

Cuando supere su fase clínica, ingresará a la jaula de rehabilitación para carnívoros, donde deberá demostrar que puede desenvolverse sin intervención humana.

Una meta clara: regresar a casa

El proceso no tiene fecha definida; depende del ritmo del animal. Pero la hoja de ruta ya está trazada: una vez esté física y emocionalmente listo, será retornado a Codechocó para su liberación en su ecosistema natural, contribuyendo a preservar el equilibrio de las selvas del Pacífico.

Un llamado a la conciencia

Tanto en el caso de las aves como en el del felino, las autoridades reiteran un mensaje central:

La fauna silvestre pertenece a la naturaleza, no a las casas ni a las jaulas.

La Ley 2111 de 2021 lo respalda, pero más allá de las sanciones, estos casos muestran el profundo impacto que genera el cautiverio en los animales y lo fundamental que es la entrega voluntaria y la educación ambiental.