Un hombre que permanecía prófugo de la justicia desde 2022 fue hallado muerto en las últimas horas en zona rural de El Bagre, Bajo Cauca antioqueño. La víctima, identificada como Abraham de Jesús Palomino Espinosa, de 25 años, presentó heridas de extrema gravedad en el rostro y en los globos oculares, lo que llevó a las autoridades a plantear la hipótesis de un homicidio cometido en otro punto y posterior abandono del cuerpo en la vía pública.
El cadáver fue encontrado por transeúntes en el puente del río Tigüí, donde permanecía tendido a plena vista. Tras la inspección técnica, los investigadores confirmaron que el joven fue atacado con arma blanca y que su muerte habría ocurrido horas antes del hallazgo. La forma en que fue dejado el cuerpo sugiere un posible mensaje criminal o acto de exhibición violenta.
Palomino Espinosa permanecía fugado desde el 31 de diciembre de 2022, cuando escapó junto a otros dos internos de las celdas de paso de la Estación de Policía de El Bagre. En ese momento enfrentaba cargos por concierto para delinquir, y los reportes de inteligencia lo señalaban de supuestas conexiones con el Clan del Golfo, organización que mantiene una fuerte presencia y control en diversos corredores del Bajo Cauca.
Fugas recientes que han encendido alarmas en Antioquia
El caso de El Bagre se suma a una serie de evasiones ocurridas en los últimos años en estaciones de Policía del departamento, fenómeno impulsado por el hacinamiento y la falta de infraestructura carcelaria adecuada.
Fuga en la Estación de Policía de Marinilla (Noviembre de 2025)
Uno de los episodios más recientes se registró en el Oriente antioqueño, donde cinco detenidos escaparon en la madrugada tras romper los barrotes de una celda. Entre los fugados había sindicados por hurto calificado y tráfico de estupefacientes, lo que obligó a las autoridades locales a convocar un consejo de seguridad extraordinario para evaluar las fallas en el esquema de vigilancia.
Evasión masiva en Caucasia (Agosto de 2025)
En el Bajo Cauca, el municipio de Caucasia vivió una situación similar cuando cuatro presuntos miembros del Clan del Golfo aprovecharon un descuido durante el cambio de guardia para huir por la parte trasera del comando. A pesar de las recompensas ofrecidas, la geografía selvática de la zona y la cercanía al Nudo del Paramillo facilitaron que los fugitivos se internaran en áreas de difícil acceso.
Las estaciones de Policía en Antioquia padecen niveles de hacinamiento que en algunos casos superan el 300%, situación que convierte estos lugares —diseñados para detenciones cortas— en centros de reclusión prolongada sin condiciones de seguridad ni infraestructura adecuada.
Este panorama ha provocado:
- Intentos de fuga en el Valle de Aburrá, especialmente durante 2025, en estaciones como la de Santander (Medellín) y Bello. Allí, los reclusos utilizaron herramientas improvisadas para debilitar paredes de edificaciones antiguas no aptas para la custodia de largo plazo.
- Alertas reiteradas de la Procuraduría, que advierte que mantener a detenidos vinculados a grupos armados en estaciones municipales es una “bomba de tiempo”. Según el organismo, estructuras criminales como el Clan del Golfo cuentan con capacidad logística, económica y militar para planear rescates, sobornos o fugas coordinadas.