En un operativo de captura, la Policía detuvo en los barrios Caicedo y Villa Hermosa a dos mujeres de 19 y 34 años, presuntamente responsables de drogar y hurtar a turistas extranjeros que llegan a Medellín.
Las mujeres, al parecer, integraban una red dedicada al hurto de turistas mediante el uso de sustancias químicas. Las investigaciones las vinculan con un caso ocurrido el pasado 30 de enero en el sector del Parque Lleras, en el que una víctima fue drogada y despojada de pertenencias y efectivo valorados en aproximadamente 30 millones de pesos.
Las capturadas, requeridas por el delito de hurto calificado y agravado, empleaban el engaño para suministrar sustancias a sus víctimas, anulando su voluntad y luego robarlas.
Durante el operativo, unidades de la policía se incautaron de un arma de fuego tipo revólver, dos teléfonos celulares y documentos de identidad pertenecientes a otras mujeres.
El subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, coronel Juan Sierra, explicó que se llevaron a cabo 19 actividades técnicas, entre las que se destacan el análisis de cámaras de seguridad, reconocimientos fotográficos y entrevistas detalladas.
Este operativo hace parte de la estrategia institucional para contrarrestar delitos que afectan la percepción de seguridad y el turismo en Medellín, precisó el oficial.
La historia de cómo un turista belga resultó drogado
A principios de marzo se presentó un hurto bajo la modalidad de sumisión química. Un ciudadano belga, identificado como Geilen Estefan Marie Henrry, denunció que fue drogado dentro de su propio apartamento y despojado de una colección de relojes de alta gama y otros artículos de valor por un monto superior a 170 millones de pesos.
El hecho fue reportado inicialmente a la línea de emergencia 123. Según las autoridades, una patrulla llegó hasta el edificio Ópera, en la comuna 11, donde el ciudadano relató que dos días antes había conocido a una mujer y concertado un encuentro en su residencia.
Según su testimonio, la mujer llegó alrededor de las 8:00 de la noche, ambos ingresaron al apartamento y comenzaron a consumir bebidas alcohólicas. En un momento de descuido, ella habría vertido una sustancia desconocida en su vaso. Minutos después, el hombre cayó en un profundo estado de somnolencia.