El Mesa

Combo El Mesa, que nació en Bello, ya habría alcanzado poder para enfrentar al Clan del Golfo en Antioquia

El Mesa se fortalece y se perfila como rival de peso frente al Clan del Golfo en Antioquia

Autoridades advierten que la estructura criminal El Mesa habría fortalecido su poder armado en Antioquia.

Freepik (imagen de ilustración) El Mesa se fortalece y se perfila como rival de peso frente al Clan del Golfo en Antioquia

La estructura criminal “El Mesa”, con origen en Bello, habría escalado su capacidad bélica hasta un punto crítico: ya estaría en condiciones de confrontar directamente al Clan del Golfo por el control de las rentas ilícitas en Antioquia. Así lo advierten fuentes oficiales que siguen la pista a sus movimientos dentro y fuera del país.

De acuerdo con denuncias institucionales, los tentáculos de esta organización ya no operan solo en Antioquia y el resto del territorio colombiano. Sus redes habrían logrado proyectarse al ámbito internacional, fortaleciendo corredores de narcotráfico y alianzas que hoy preocupan a las autoridades.

El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, encendió las alarmas sobre el regreso a las calles de varios cabecillas que abandonaron la Cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí, un hecho que —según él— ha disparado confrontaciones internas, vendettas y un violento reacomodo de poderes.

El caso más crítico es el de Gustavo Adolfo Pérez Peña, alias “El Montañero”, liberado en marzo de 2024 con el rol de vocero en la mesa de diálogos sociojurídicos. El Gobierno Nacional desconoce su paradero actual, y las autoridades temen que hoy esté al mando de una “máquina de guerra” activa en territorio antioqueño.

Villa reiteró además que la reducción de homicidios en Medellín no obedece únicamente a esfuerzos institucionales, sino que está influenciada por el propio accionar criminal y los pactos temporales entre estructuras, lo que aumenta los riesgos de una ruptura violenta.

¿Quién es alias “Montañero”? Un historial criminal de 25 años

Según la Fiscalía, alias “El Montañero” —también conocido como “El Anciano”— acumulaba 25 años de trayectoria delictiva, con presencia en Bello y en Soacha, donde controlaba el préstamo ilegal de dinero bajo la modalidad de “gota a gota”.

Trabajó de forma articulada con reconocidos cabecillas como Juan Carlos Mesa Vallejo, alias “TOM”, y Elkin Fernando Triana Bustos, alias “Elkin Triana”. Además, habría forjado alianzas estratégicas con las disidencias del extinto Frente 36 de las Farc, lideradas por alias “Cabuyo”, para el tráfico de estupefacientes en varios municipios del Norte de Antioquia.

Investigadores aseguran que “El Montañero” lideró empresas fachada con el fin de manejar sus finanzas ilegales y evadir la acción de la justicia, una práctica común entre estructuras del crimen organizado que buscan sofisticar su operación económica.

Antes de su captura, Pérez Peña era señalado como autor o determinador de al menos 53 homicidios en Bello. Varias víctimas fueron desmembradas y abandonadas en la vía pública dentro de bolsas, colchones o costales, un sello de brutalidad que sembró temor en la población.

Por estos hechos, fue catalogado como uno de los principales articuladores de la ola de violencia que sacudió a Bello durante varios años.

Alias “Montañero” fue capturado en octubre de 2019 en una finca de Aranzazu, Caldas, por delitos como:

  • Concierto para delinquir con fines de extorsión
  • Narcotráfico
  • Desplazamiento forzado
  • Homicidio agravado
  • Falsedad en documento público
  • Porte ilegal de armas

Recibió una condena de ocho años de cárcel.

Fue posteriormente trasladado a la Cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí, donde el Gobierno adelantaba diálogos con cabecillas del Valle de Aburrá para intentar establecer acuerdos de sometimiento y mecanismos de transición hacia la legalidad.

De líder criminal a “facilitador de paz”

Durante su periodo en Itagüí, Pérez Peña fue integrado a los diálogos sociojurídicos. En ese proceso obtuvo libertad condicional y manifestó su intención de promover la creación de una Casa de Paz en el Valle de Aburrá.

Sin embargo, tras su salida en marzo de 2024, no volvió a presentarse ante las autoridades, lo que generó dudas sobre su rol real en el proceso y avivó los temores sobre su presunto liderazgo en nuevas estructuras armadas.