La Policía Nacional, con el apoyo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), desplegará un dispositivo especial de seguridad y prevención este 31 de octubre con motivo de la celebración del "Día Dulce de los niños y las niñas" en Medellín. A través del Puesto de Mando Institucional se articularán acciones para resguardar la integridad de los menores de edad y atender de manera oportuna cualquier emergencia.
El esquema de vigilancia se concentrará en puntos de alta afluencia como parques, centros comerciales, zonas residenciales y principales corredores viales.
Las unidades de la Policía de Protección a la Infancia y Adolescencia adelantarán labores de control y sensibilización dirigidas a familias, cuidadores y comerciantes para prevenir situaciones de riesgo durante los recorridos tradicionales, según confirmó el coronel Gustavo Adolfo Rodríguez Hernández, director de Protección y Servicios Especiales.
Recomendaciones de las autoridades para la jornada en Medellín
Para garantizar un desarrollo seguro de la festividad, las autoridades emitieron diversas pautas prácticas dirigidas a los adultos responsables. En primer lugar, se aconseja acompañar permanentemente a los niños, transitar por rutas conocidas e iluminadas, enseñarles a no aceptar invitaciones ni alimentos de desconocidos y disponer de una tarjeta o manilla con datos de contacto en caso de extravío.
Asimismo, resulta fundamental revisar la procedencia, envoltura y sellos de calidad de los dulces, además de verificar que los disfraces permitan una adecuada visibilidad, respiración y movilidad, evitando el uso de accesorios punzantes.
En materia de protección digital, se insta a los padres y cuidadores a abstenerse de publicar en redes sociales la ubicación en tiempo real de los menores o información sobre sus instituciones educativas y residencias.
Las instituciones recordaron la importancia de actuar con responsabilidad, evitar el consumo de bebidas alcohólicas mientras se esté al cuidado de menores, prohibir rotundamente el uso de pólvora o elementos inflamables, y mantener una comunicación constante para que los niños sepan acudir a personas de confianza ante cualquier eventualidad.