En medio de la emergencia por un deslizamiento de tierra que mantiene bloqueada la vía Medellín–Bogotá a la altura de San Luis, el Instituto Nacional de Vías (Invías) informó que permanece el cierre vehicular y peatonal hasta que finalicen las labores de remoción. Sin embargo, en la mañana de este lunes la vía fue habilitada de manera gradual para el paso de los vehículos que se encontraban represados. Tras permitir la movilidad de esos automóviles, la carretera fue cerrada nuevamente.
Según la entidad, las labores no se han detenido y continúan para habilitar la vía lo antes posible. Además, afirmaron que se han removido cerca de 21.000 m³ de material.
Expectativa de la comunidad e Invías
Desde la entidad indicaron que esperan poder habilitar un carril este martes, pero todo depende de los trabajos que se adelanten en la noche de este lunes, las condiciones climáticas y la autorización de la interventoría, debido a que persiste el riesgo de material suelto en el talud.
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De acuerdo con información suministrada por la comunidad, el paso gradual se daría sobre las 10:00 de la mañana de este martes 3 de marzo, un anuncio que genera esperanza pero también incertidumbre entre los residentes de la subregión.
"Llevamos ocho días sin vender ni una comida"
Mientras se trabaja contrarreloj, el impacto económico ya es una realidad para los habitantes de Cocorná y los sectores aledaños. Diego Mauricio Gómez Agudelo, administrador de un local comercial, describió la difícil situación que han enfrentado durante esta semana.
"No vendemos ni una comidita, los hoteles están vacíos. No hay desabastecimiento porque no hay a quién venderle. Pero sí se van dañando las cosas, porque hay mucha verdura. La carnicería, al menos, está congelada, pero está muy sola", relató Gómez.
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Además, explicó que la crisis ya completa ocho días y las pérdidas son totales. "Las pérdidas son del 100%, o sea, no hay ingresos. Hay que pagar a los trabajadores, la energía hay que pagarla. Las pérdidas se pueden decir que son del 95%", calculó.
Diego Mauricio Gómez también se pronunció sobre el desorden que generan algunos conductores. El comerciante afirmó que "dejan pasar los carritos que hay ahí porque la gente se mete a ver si los dejan pasar, entonces obstaculizan para agilizar las labores. Como ellos están estorbando, los dejan pasar y les llegan mensajes a otros de que ya la abrieron, y vuelven y llegan otros. Entonces cada rato se va a retardar más la apertura de la vía."
La comunidad espera que Invías confirme la apertura de la vía y así se pueda comenzar a recuperar la actividad económica de la subregión.