Como lamentable ha calificado el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, junto a las autoridades ambientales, la persistente problemática del tráfico ilegal de fauna silvestre en la región, una situación que tiende a incrementarse a pocos días del inicio de la Semana Santa.
De acuerdo con las entidades, durante esta temporada, en la que aumentan los desplazamientos y el turismo, también se eleva el riesgo de extracción y comercialización ilegal de animales. Personas inescrupulosas aprovechan la alta movilidad para sacar especies de sus hábitats naturales y venderlas en diferentes zonas del país, fomentando el maltrato animal y afectando gravemente los ecosistemas.
Ante este panorama, las autoridades en Antioquia han reforzado sus acciones con la campaña “Compasión por la fauna silvestre”, una estrategia que busca frenar esta práctica ilegal y promover la protección de la biodiversidad en el Valle de Aburrá.
La directora del Área Metropolitana, Paula Palacio, advirtió que el tráfico de fauna no solo impacta negativamente los ecosistemas, sino que también representa riesgos para la salud humana, debido a la posible transmisión de enfermedades.
Cifras oficiales revelan que en los últimos dos años más de 30.000 animales han ingresado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, de los cuales al menos 5.000 casos están relacionados con la tenencia y el tráfico ilegal.
Frente a esta situación, entidades como el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y el Parque de la Conservación han unido esfuerzos para fortalecer los controles y sensibilizar a la ciudadanía. El llamado es claro: proteger la fauna silvestre implica respetar su entorno natural y evitar prácticas que pongan en riesgo su vida y el equilibrio ambiental.