Continúan las denuncias contra la Nueva EPS por la falta de entrega de medicamentos y la demora en la asignación de citas y tratamientos médicos a sus usuarios.
Uno de los casos es el de Ana Rubiela Tamayo López, de 75 años, quien padece cáncer en la cabeza y alzhéimer. Según su hija, Luz Mery Agudelo Tamayo, la familia ha tenido que asumir varios procedimientos y consultas ante la falta de respuesta de la entidad.
"Venimos presentando un cáncer en la cabecita y desde hace siete meses venimos luchando con ella y me la estaban atendido pero muchas cosas me ha tocada hacerlas particular" aseguró Luz Mery.
La primera biopsia y algunas de las citas iniciales con dermatología fueron costeadas de manera particular, debido a que no fueron asignadas por la EPS. Hace tres meses, Ana Rubiela estuvo hospitalizada durante cinco días. En ese periodo lograron que profesionales le practicaran una biopsia que, confirmó el cáncer y una posible metástasis. Actualmente presenta cuatro orificios en el cráneo como consecuencia de la enfermedad.
"Hace tres meses me le hicieron otra biopsia porque se le ha estado perforando la cabecita, pero desde septiembre para acá no hemos podido dar con médicos", indicó la hija.
De acuerdo con su hija, desde septiembre de 2025 no recibe atención médica. En noviembre le notificaron una orden para cirugía y quimioterapia; sin embargo, a la fecha no han sido programadas.
En cuanto a las curaciones que requiere, la familia señala que desde el inicio de la enfermedad no han sido garantizadas. Indican que fue remitida a la IPS Universitaria León XIII y al Hospital Manuel Ángel Uribe, en Envigado, pero en ninguna de las dos instituciones le prestaron el servicio.
Ante la falta de atención, sus familiares contrataron una enfermera particular que asiste dos veces por semana para realizar las curaciones, lo que representa un gasto aproximado de 300 mil pesos semanales.
Respecto al manejo del alzhéimer, la paciente solo ha tenido una cita con neurología y no ha podido acceder a terapias de estimulación cognitiva, fisioterapia ni seguimiento farmacológico. "También tiene problemitas de alzhéimer, pero no hemos podido conseguir las terapias", puntualizó la hija.
La familia asegura que ha interpuesto tres PQRS, una acción de tutela y un incidente de desacato para exigir la atención integral, sin obtener respuesta hasta el momento.
Además del cáncer y el deterioro cognitivo, Ana Rubiela padece hipertensión y colesterol alto, y desde hace un año no recibe los medicamentos para estas patologías.