En la vereda Calle Larga, en jurisdicción del corregimiento San Juancito de San Juan de Urabá, ir a estudiar se ha convertido en un desafío que pone en riesgo la vida de decenas de niños. La única conexión entre sus hogares y la escuela es un puente peatonal que quedó inclinado y sostenido apenas por unos de sus extremos tras una creciente súbita ocurrida en el pasado mes de febrero.
A pesar del evidente peligro de colapso, los menores de edad continúan cruzando la estructura cada mañana y cada tarde para no perder su derecho a la educación.
“Pedimos al gobierno departamental que nos colaboren con el puente. Estamos pasando una necesidad, aquí arriesgamos nuestras vidas todas las mañanas y tardes cuando regresamos del colegio”, expresó Daniel López, estudiante de la vereda Calle Larga.
Más de 40 niños en riesgo
El llamado a las autoridades se extiende entre todos los pobladores, quienes temen que ocurra una tragedia antes que las autoridades reaccionen. Jerónimo Serpa, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Calle Larga, entregó cifras sobre las afectaciones que enfrenta esta localidad.
“Hoy quiero pedirle la ayuda al gobierno departamental, nacional y todas aquellas entidades del gobierno porque tenemos este problema de este puente y hoy en día nosotros no tenemos por dónde pasar. Hay 35 niños que estudian en el bachillerato de Calle Larga y no pueden pasar. Hay unos niños que están arriesgándose a pasar por aquí, pero esto es un peligro”, advirtió Serpa.
A esta cifra se suman los más pequeños que cursan primaria. “Necesitamos que nos hagan este puente lo más pronto que pueda, porque hay más de 40 niños que están estudiando en San Juancito y se están arriesgando su vida", señaló uno de los habitantes de la vereda.
El deterioro tras las lluvias
Los habitantes explicaron que el daño en el puente se registró tras las fuertes lluvias del pasado mes de febrero, cuando una creciente súbita golpeó la estructura y la dejó en condiciones precarias. Desde ese momento, la comunidad no ha recibido una respuesta efectiva por parte de las entidades gubernamentales.
La situación ha generado una doble afectación, pues mientras algunos niños optan por no asistir a clase para no arriesgar sus vidas, otros se ven obligados a cruzar diariamente con el temor de que el puente pueda ceder en cualquier momento.
“Estamos pidiendo al gobierno que nos ayude en el puente de Calle Larga, porque los niños están estudiando y necesitamos ese puente. Miren todos los que estamos arriesgando con estos niños aquí. Yo soy de la tercera edad y mira aquí donde vengo con un nietecito cruzando el puente”, agregó un habitante de la comunidad.
La comunidad de la vereda Calle Larga espera que su llamado sea escuchado por la Gobernación de Antioquia, la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo y el Gobierno Nacional. Mientras tanto, los niños, niñas y adolescentes seguirán cruzando para no faltar a sus jornadas académicas.