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Murió en Medellín lora que pasó 15 años en cautiverio: tenía alas cortadas y fracturas mal curadas

Caso lorita fallecida en Medellín.

El ave fue hallada en una vivienda de San Antonio de Prado y presentaba graves afectaciones derivadas del cautiverio.

Crédito: Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Caso lorita fallecida en Medellín.

Una lora frentiamarilla que permaneció más de 15 años en cautiverio murió después de ingresar al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, donde especialistas intentaron atender múltiples afectaciones físicas derivadas de su prolongada permanencia fuera de su hábitat natural.

El ave fue incautada por la Policía Metropolitana en una vivienda ubicada en el corregimiento de San Antonio de Prado, en Medellín, luego de una denuncia de la comunidad que alertó sobre la tenencia ilegal del animal.

Graves lesiones presentó la lorita rescatada en Medellín

Durante la valoración realizada por el equipo veterinario, los profesionales encontraron un panorama clínico complejo. La lora presentaba alas cortadas, desnutrición, fracturas antiguas que habían consolidado de forma inadecuada y alteraciones compatibles con enfermedad metabólica ósea, una condición que afecta la estructura y resistencia de los huesos.

Además, las secuelas físicas comprometían seriamente su movilidad. Sus patas no podían extenderse completamente, las rodillas tenían movilidad reducida y varios dedos presentaban desviaciones, condiciones que le impedían desarrollar comportamientos esenciales para su especie, como sujetarse adecuadamente a las ramas o desplazarse con normalidad.

Los especialistas también identificaron una fractura en una de sus tibias, lesión que agravaba aún más su estado de salud.

El cautiverio la tenía en un estado grave de salud

Según informó el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, el equipo del CAVR adelantó distintas intervenciones para mejorar las condiciones clínicas del animal. Sin embargo, el deterioro acumulado durante años resultó irreversible.

A pesar de los esfuerzos realizados por los profesionales, la lora finalmente murió debido a la gravedad de las afectaciones que presentaba.

El caso se convirtió en un ejemplo de las consecuencias que puede generar la extracción de animales silvestres de su entorno natural y su permanencia en espacios que no garantizan sus necesidades biológicas y comportamentales.

Autoridades advierten sobre los efectos de la tenencia ilegal

Andrés Gómez, supervisor del CAVR de fauna silvestre, explicó que durante la evaluación médica se encontraron múltiples lesiones asociadas al largo periodo de cautiverio.

“La lora fue incautada por las autoridades en una residencia ubicada en San Antonio de Prado, a partir de una denuncia ciudadana. Durante la valoración clínica se identificaron alas cortadas, una condición nutricional deficiente, fracturas que habían consolidado de manera inadecuada y alteraciones compatibles con enfermedad metabólica ósea, una condición que compromete la salud de los huesos”, señaló el funcionario.

Las autoridades insistieron en que especies como las loras frentiamarillas requieren condiciones específicas para alimentarse, desplazarse e interactuar con individuos de su misma especie, necesidades que difícilmente pueden ser satisfechas en cautiverio.

Más de 460 loras frentiamarillas han sido rescatadas desde 2024 en el Valle de Aburrá

De acuerdo con los registros del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre, entre 2024 y octubre de 2026 han ingresado 460 loras frentiamarillas producto de entregas voluntarias e incautaciones relacionadas con el tráfico ilegal de fauna silvestre.

La cifra evidencia la persistencia de un fenómeno que continúa afectando a esta especie en el Valle de Aburrá y que es impulsado, en gran medida, por la demanda de animales silvestres para ser mantenidos como mascotas.

Las autoridades ambientales reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar la compra, comercialización o tenencia ilegal de fauna silvestre y recordaron que estas prácticas contribuyen a la extracción de ejemplares de los ecosistemas naturales y favorecen las redes de tráfico ilegal.

Asimismo, indicaron que cualquier caso de fauna silvestre herida o en riesgo puede ser reportado a la línea 304 630 0090, mientras que las denuncias por tráfico o tenencia ilegal pueden realizarse a través de la línea 123 de la Policía Nacional.

Preguntas clave sobre el caso

¿Dónde fue encontrada la lora frentiamarilla?

Fue incautada por la Policía Metropolitana en una vivienda del corregimiento de San Antonio de Prado, en Medellín, tras una denuncia ciudadana.

¿Cuánto tiempo permaneció en cautiverio?

Según las autoridades ambientales, el ave estuvo más de 15 años en cautiverio en condiciones complejas.

¿Qué lesiones presentaba?

Tenía alas cortadas, desnutrición, fracturas mal consolidadas, una fractura en una tibia y signos de enfermedad metabólica ósea.

¿Qué ocurrió después de su rescate?

La lora recibió atención especializada en el CAVR, pero las afectaciones acumuladas durante años eran irreversibles y finalmente murió.

¿Cuántas loras frentiamarillas han ingresado al CAVR desde 2024?

Entre 2024 y octubre de 2026, el centro ha recibido 460 ejemplares de esta especie por entregas voluntarias e incautaciones relacionadas con el tráfico ilegal de fauna silvestre.