Una hembra infantil de mono cariblanco fue rescatada en las últimas horas en Medellín luego de permanecer en cautiverio dentro de un apartamento, donde era sometida a prácticas que comprometieron gravemente su bienestar y sus posibilidades de regresar a la vida silvestre.
De acuerdo con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, el ejemplar era obligado a permanecer con pañal, tenía correas empleadas para restringir sus movimientos y, además, le habían recortado sus cuatro colmillos, práctica utilizada para disminuir el riesgo de mordeduras y facilitar su manipulación como si fuera una mascota.
La recuperación del animal fue posible gracias a la insistencia de la autoridad ambiental. Inicialmente, la persona que mantenía al primate en cautiverio se negó a entregarlo; sin embargo, tras ubicar el inmueble y establecer un contacto telefónico, aceptó realizar la entrega voluntaria del ejemplar, lo que permitió que el procedimiento se desarrollara sin necesidad de acciones judiciales.
Durante la valoración realizada por los médicos veterinarios del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre se evidenció que el mono presentaba múltiples lesiones compatibles con un prolongado historial de cautiverio, además de bajo peso.
Los exámenes revelaron fracturas, lesiones inflamatorias en el labio superior, heridas en la cola y afectaciones ocasionadas por el uso prolongado de pañales y correas para limitar sus movimientos. Según los especialistas, estas condiciones podrían impedir que el animal recupere plenamente los comportamientos necesarios para sobrevivir en libertad, debido a que fue tratado durante gran parte de su vida como una mascota.
El recorte de sus cuatro colmillos también representa una grave afectación para su salud física y comportamental, ya que estas piezas dentales son fundamentales para su alimentación, defensa e interacción con otros individuos de su especie.
El Área Metropolitana explicó que, en el caso de los primates, la separación de su grupo familiar durante las primeras etapas de vida compromete su desarrollo, altera su comportamiento y reduce significativamente las posibilidades de que puedan regresar exitosamente a su hábitat natural, una situación que se agrava cuando son víctimas de maltrato y cautiverio.
La autoridad ambiental reiteró el llamado a la ciudadanía para no adquirir ni mantener fauna silvestre como mascota y recordó que, desde 2024 a la fecha, han ingresado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre 61 monos cariblancos, todos provenientes del tráfico ilegal de fauna silvestre.
¿Cómo fue rescatada la hembra infantil de mono cariblanco en Medellín?
El rescate fue realizado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá luego de ubicar el inmueble donde el ejemplar permanecía en cautiverio. Inicialmente, la persona que tenía al animal se negó a entregarlo, pero posteriormente aceptó la entrega voluntaria, permitiendo que el procedimiento se realizara sin acciones judiciales.
¿Qué afectaciones presentaba el animal después del tiempo que estuvo en cautiverio?
Los médicos veterinarios encontraron lesiones asociadas al cautiverio prolongado, entre ellas bajo peso, fracturas, heridas en la cola, lesiones inflamatorias en el labio superior y daños ocasionados por el uso de pañales y correas. Además, le habían recortado sus cuatro colmillos, una práctica que afecta su alimentación, defensa y comportamiento natural.
¿Qué consecuencias puede tener para un primate ser tratado como mascota?
La separación temprana de su grupo y el cautiverio afectan su desarrollo y comportamiento, reduciendo las posibilidades de que pueda regresar a la vida silvestre. Por eso, la autoridad ambiental insiste en no adquirir ni mantener fauna silvestre como mascota y recuerda que desde 2024 han ingresado 61 monos cariblancos al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, todos provenientes del tráfico ilegal.