Lluvias en Medellín

Crece el número de damnificados por las lluvias en Medellín: ya son mil 65 personas afectadas

Comunidad afectada del barrio La Iguaná

Las cuadrillas han retirado cerca de 60 volquetas con más de 1.000 metros cúbicos de lodo, sedimentos y escombros con ayuda de maquinaria especializada.

Alcaldía de Medellín Comunidad afectada del barrio La Iguaná

El número de personas afectadas por las lluvias en Medellín sigue en aumento. Según el censo más reciente, ya son más de 1.065 los damnificados, no solo en el sector de La Iguaná , zona golpeada por el desbordamiento de su quebrada, sino también en sectores como El Pesebre, Blanquizal, El Morro y Olaya Herrera.

Más de 400 funcionarios de distintas dependencias permanecen desplegados en el territorio trabajando en dos frentes simultáneos: la asistencia humanitaria directa y la recuperación del espacio público.

Las ayudas entregadas hasta el momento incluyen paquetes alimentarios, kits de aseo, elementos de cocina y artículos para el descanso como colchonetas, cobijas, sábanas y almohadas. De manera paralela, personal médico y psicosocial brinda soporte en salud mental, enfermería y nutrición a la población damnificada.

El lodo y basura que desprendió la quebrada La Iguaná

En las labores operativas y de infraestructura, las cuadrillas han retirado cerca de 60 volquetas con más de 1.000 metros cúbicos de lodo, sedimentos y escombros con ayuda de maquinaria especializada.

Tan solo en el sector de La Iguaná se han lavado 5.300 metros cuadrados de vías y áreas comunitarias. Sobre estas acciones, el alcalde encargado de Medellín, Manuel Villa Mejía, destacó el trabajo e informó que el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (DAGRD) mantiene las inspecciones técnicas de riesgo, mientras Empresas Públicas de Medellín (EPM) avanza en la reparación de la infraestructura para restablecer totalmente los servicios de agua y energía.

La inclusión de San Cristóbal en el Puesto de Mando Unificado (PMU) se decidió tras verificar que los daños sufridos en sus 14 veredas provienen del mismo evento de avenida torrencial en la cuenca. En este corregimiento se atiende de forma prioritaria un total de 65 eventos reportados, entre los que destacan la caída de árboles, pérdida de banca en tramos viales, afectaciones a viviendas y suspensión del fluido eléctrico, sumado al compromiso de brindar acompañamiento para la recuperación de las unidades productivas locales golpeadas por la emergencia.

Por último, la intervención distrital contempla una estrategia con enfoque diferencial para garantizar el bienestar de los habitantes más vulnerables y sus animales. Un total de 436 niños y niñas han participado en actividades recreativas lideradas por el Inder mientras se asegura su continuidad escolar.

Asimismo, los equipos médico-veterinarios han atendido a 11 animales de compañía y a una ternera mediante valoraciones clínicas, curaciones, desparasitación y la entrega de aproximadamente 189 kilogramos de alimento, asegurando la permanencia de la Alcaldía en las seis zonas priorizadas hasta superar la contingencia.

La historia de la quebrada la Iguaná

La historia de la cuenca de la quebrada La Iguaná está marcada por un patrón recurrente de crecientes e inundaciones que han afectado al occidente de Medellín a lo largo de los años.

Si se analizan los antecedentes recientes, no se registraba una emergencia de magnitud similar desde abril de 2022, cuando potentes aguaceros en la cuenca alta provocaron un desbordamiento que dejó más de 40 personas damnificadas y obligó a la evacuación definitiva e inmediata de al menos 11 viviendas en el sector de El Pesebre.

Sin embargo, para encontrar los episodios más devastadores y de mayor impacto social en la franja occidental de la ciudad, es necesario remontarse varias décadas atrás. La tragedia más grave documentada en los canales de Medellín ocurrió el 30 de abril de 1880, cuando una avenida torrencial destruyó prácticamente todos los asentamientos a su paso. Asimismo, en el año 1957 se registró otro desbordamiento catastrófico que arrasó con puentes, infraestructuras artesanales y zonas habitacionales en el trazado que conecta con la actual Calle 50 y las inmediaciones de la zona universitaria.

Durante las décadas de 1990 y 2000, la persistencia de las emergencias invernales llevó a que las administraciones locales catalogaran a La Iguaná como una de las cuencas de mayor riesgo hidráulico en la ciudad. Esta situación derivó en la implementación de planes masivos de reubicación de viviendas en asentamientos informales ubicados sobre la ronda hídrica, así como en la posterior instalación de redes de monitoreo del sistema SIATA para prevenir pérdidas humanas en las comunas 7 (Robledo) y 13 (San Javier).