Un reconocido líder social de la capital antioqueña, cuya identidad se mantiene en reserva por estrictas razones de seguridad, ha interpuesto un derecho de petición contra la Unidad Nacional de Protección (UNP). El denunciante acusa a la entidad de presunta revictimización, persecución administrativa y de incluir información falsa en la resolución que define su nivel de riesgo.
El líder, quien dirige una fundación dedicada a poblaciones vulnerables y ha sido pieza clave en la denuncia de cabecillas criminales en el occidente de la ciudad, afirma que la UNP ha ignorado hechos victimizantes de extrema gravedad, como el desplazamiento forzado del que fue objeto y las amenazas directas por parte de estructuras criminales.
Denuncias de "falsos testimonios"
En el documento radicado ante la dirección nacional de la UNP, el líder exige pruebas sobre afirmaciones consignadas en su expediente. Según el afectado, la entidad habría incluido testimonios donde se asegura, erróneamente, que busca asilo político o beneficios económicos; declaraciones que él califica como 'posibles falsos testimonios' que pretenden desprestigiar su labor social.
"Me siento victimizado y afectado psicológicamente. Mencionan situaciones laborales y novedades de fiscalía que no son acordes a mi situación de riesgo real, causándome un daño moral profundo", expresa el líder en su denuncia.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia radica en la inconsistencia de las medidas de seguridad. A pesar de haber denunciado a líderes criminales de alto impacto (Uno de ellos, próximo a salir de prisión), la UNP determinó que un chaleco antibalas y un teléfono celular son suficientes para proteger su vida en una zona de alta peligrosidad.
El defensor señala que estas medidas son una omisión al deber de protección, considerando que su integridad y la de su familia están en "vulnerabilidad inminente". Además, denuncia que se le ha negado una reubicación digna, obligándolo a permanecer cerca de los territorios donde operan sus victimarios.
Acciones ante la Procuraduría
El denunciante ha solicitado a la UNP que se retracte de los pronunciamientos que afectan su buen nombre y ha pedido la entrega inmediata de audios, videos o documentos que sustenten los testimonios de los analistas de riesgo.
Con este material, el líder anunció que interpondrá una queja disciplinaria ante la Procuraduría General de la Nación para que se investiguen las presuntas irregularidades administrativas que, a su juicio, están dejando su vida "a la deriva".
Por ahora, el líder social continúa realizando sus labores bajo un alto nivel de estrés psicológico, esperando que la justicia divina —y una tutela en curso— obliguen a la institución a brindarle garantías reales para seguir trabajando por las comunidades más necesitadas de Medellín.