La Gobernación de Antioquia expresó su rechazo y preocupación por la situación que se vive en dos sedes del Centro Educativo Indígena Jaikerazabi, en el municipio de Mutatá. Allí, cerca de 64 niños llevan días sin poder ingresar a sus aulas por decisión de las autoridades del resguardo. A esto se suma un hecho grave: un padre de familia y líder de la comunidad, que intentó abrir uno de los salones, fue sometido al castigo tradicional conocido como “cepo”.
De acuerdo con el informe de la administración departamental, 55 estudiantes reciben clases en espacios no adecuados, como los pasillos de la sede educativa Chontadural Cañero; mientras tanto, otros 9 niños de la sede El Silencio son atendidos en una casa de familia, sin acceso a condiciones dignas.
La tensión escaló durante la jornada del jueves 19 de marzo de 2026, cuando un líder comunitario y padre de familia intentó abrir uno de los salones para restablecer las actividades académicas. Según denunció el gobernador Andrés Julián Rendón, el hombre fue sometido a la inmovilización de sus pies entre maderos gruesos, práctica característica del "cepo".
El pronunciamiento del gobernador
El mandatario utilizó sus redes sociales para denunciar los hechos y hacer un llamado a las autoridades:
“Antioqueños: nos reportan desde Mutatá que las autoridades indígenas continúan impidiendo el ingreso de 64 niños al Centro Educativo Indígena Jaikerazabi. Ayer, un líder de la comunidad y padre de familia intentó abrir los salones para que 55 niños retomaran sus clases con normalidad. Sin embargo, las autoridades del resguardo lo impidieron”, escribió Rendón en su cuenta de X.
El gobernador agregó que el padre de familia, identificado como el hombre de camiseta roja en las imágenes difundidas, fue sancionado a pesar de que los niños lo aplaudieron al verlo intentar garantizar su regreso a clases. “Ningún colombiano está por encima de la ley, así pertenezca a una comunidad indígena. Los derechos de los niños deben prevalecer sobre cualquier interés particular”, afirmó.
Llamado a la intervención urgente
En un video oficial, el mandatario profundizó su rechazo: “Lo que ustedes acaban de apreciar es lo que no puede suceder en Colombia. Ningún ciudadano, sea indígena, afro o mestizo, está por encima de la ley. En Mutatá, al menos 64 niños siguen sin asistir rutinariamente al programa escolar y sin acceder a servicios complementarios como la alimentación”.
Finalmente, Rendón hizo un llamado a los órganos de control para que intervengan de manera urgente y garanticen el restablecimiento pleno de los derechos de los menores y del líder sancionado. La Gobernación de Antioquia reiteró que ninguna práctica tradicional puede estar por encima de la Constitución y que la protección de la infancia debe ser la prioridad absoluta.