Ante el riesgo de estafas y fraudes inmobiliarios, la Alcaldía de Medellín hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que verifique rigurosamente la situación legal y urbanística de cualquier inmueble o proyecto de vivienda antes de firmar documentos o entregar dinero.
La administración distrital advirtió que una inversión segura requiere comprobar la autenticidad de los documentos y el cumplimiento de las normativas vigentes.
El comprador de una vivienda debe tener encuenta los siguientes documentos:
Primero: El Certificado de Tradición y Libertad, este documento permite identificar al verdadero propietario y descubrir si el predio registra embargos, hipotecas, gravámenes u otras limitaciones legales.
Segundo: Licencias y planos aprobados, esto ayudará a comprobar que las características del inmueble correspondan estrictamente a lo autorizado por la autoridad competente. La Alcaldía aclaró que aparecer en Catastro no significa que una construcción esté legalizada urbanísticamente.
El secretario de Gestión y Control Territorial, Juan Manuel Velásquez Correa, indicó que es indispensable revisar los usos permitidos del suelo, tratamientos urbanísticos, retiros y zonas de afectación establecidos en el Plan de Ordenamiento Territorial.
En viviendas cercanas a laderas, quebradas o taludes, se aconseja consultar la información oficial y revisar señales de alerta como grietas, humedales persistentes o inclinaciones.
Es fundamental confirmar la disponibilidad o conexión real de los servicios, revisando facturas recientes en viviendas usadas o consultando directamente con las empresas prestadoras en proyectos nuevos.
Para facilitar estas verificaciones, el Distrito recordó que los ciudadanos tienen a su disposición la plataforma digital Urbamed (disponible a través del sitio web oficial de la Secretaría de Gestión y Control Territorial), un espacio que centraliza la información catastral y urbanística para promover decisiones informadas y seguras.
¿Cómo operan las estafas inmobiliarias más comunes?
Las estafas y fraudes inmobiliarios se han convertido en un dolor de cabeza recurrente para los habitantes del Valle de Aburrá. Ante este panorama, la Alcaldía de Medellín encendió las alarmas y emitió una directriz urgente para la ciudadanía: verificar rigurosamente la legalidad de cualquier predio o proyecto de vivienda antes de firmar promesas de compraventa o entregar dinero.
Venta de predios embargados o con gravámenes: Inmuebles cuya titularidad real está afectada por deudas, hipotecas o procesos judiciales ocultos al comprador.
- Obras sin licencias o licencias adulteradas: Proyectos que se promocionan con diseños atractivos, pero que no cuentan con los planos ni las autorizaciones de la curaduría.
- El falso espejismo de Catastro: Una de las trampas más frecuentes es creer que porque un inmueble aparece registrado en Catastro ya está legalizado urbanísticamente, un mito que la Secretaría de Gestión y Control Territorial ha desmentido tajantemente.
- Promesas sobre zonas de alto riesgo o protegidas: Ofertas de lotes o viviendas en laderas, retiros de quebradas o áreas de conservación ambiental donde es imposible tramitar escrituras o servicios públicos legales.