Urabá antioqueño

3.500 familias damnificadas por lluvias en Turbo siguen esperando ayudas del Gobierno: "No nos han respondido"

3.500 familias damnificadas por lluvias en Turbo siguen esperando ayuda del Gobierno Nacional

los damnificados por el invierno en Turbo exigen ayuda nacional y buscan recursos para mitigar los daños.

Maycol Rojas, corresponsal de Noticias RCN TV en Urabá 3.500 familias damnificadas por lluvias en Turbo siguen esperando ayuda del Gobierno Nacional

En el Urabá antioqueño, la temporada de lluvias ha dejado destrucción y necesidades insatisfechas. En el distrito de Turbo, donde cerca de 3.500 familias permanecen en condición de damnificadas, a la espera de una respuesta por parte del Gobierno Nacional que, según denuncian las autoridades locales, no ha llegado.

Duván Ruiz Olier, director de la Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito de Turbo, lanzó la siguiente alerta: "Elevamos la solicitud al Gobierno Nacional, y no nos ha llegado ni respuesta ni ayudas". Aunque la Gobernación de Antioquia, a través del Departamento Administrativo de Gestión de Riesgos y Desastres Dagran, ha enviado 850 kits de alimentación y aseo, y ha dispuesto maquinaria amarilla para labores de mitigación en vías rurales, la magnitud de la emergencia supera esos esfuerzos.

"Tenemos un dato preliminar de más de 3.500 familias afectadas, de las cuales 850 han sido atendidas, pero queda un sinnúmero todavía. Estamos a la espera de nuevas ayudas", explicó Ruiz Olier e insistió en que los recursos locales ya se agotaron y la capacidad del distrito está colapsada.

El clamor de las comunidades 

La emergencia no solo se mide en cifras. En veredas como Yarumal, el río sigue siendo una amenaza constante. Osneyder Hernández, habitante de esa zona, narró con angustia la situación: "Nos encontramos afectados por un promedio de 60 a 70 familias por el comportamiento del río. Hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que se una a la causa y nos colabore. El DAGRAN y la Gobernación han aportado su granito de arena, pero no ha sido suficiente para solucionar la problemática. Seguimos en la zozobra".

Las familias damnificadas enfrentan no solo la falta de alimentos y elementos de aseo, sino también el deterioro de su infraestructura básica. Jarillones destruidos, vías erosionadas y cultivos perdidos son parte del paisaje cotidiano en las zonas rurales de Turbo, donde el acceso terrestre se ha vuelto imposible en varios corregimientos. De hecho, la Gobernación ha tenido que recurrir a apoyo aéreo para llegar a algunas veredas completamente aisladas.

Un SOS sin respuesta

Ruiz Olier explicó el procedimiento que han seguido: "Desde la Alcaldía elevamos la carta con las necesidades preliminares. La Gobernación ha respondido, pero de la nación no hemos recibido nada. Ellos nos deben remitir una respuesta, pero no hemos recibido ni ayudas humanitarias ni maquinaria para mitigación".

El contraste con la reacción del Gobierno en otras regiones del país, como Córdoba, donde sí se han enfocado esfuerzos tras emergencias similares, genera preocupación en el distrito.

"La afectación en Córdoba fue demasiado fuerte, pero sabemos que el Gobierno Nacional no es limitado y puede llegar a todos los puntos damnificados. Por eso hacemos el llamado, porque también necesitamos ayuda", dijo el director de la Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito de Turbo.

Lo que viene: mitigación y prevención

Mientras las lluvias continúan, las autoridades locales trabajan en la formulación del Plan de Acción Específico (PAE), exigido por la Gobernación de Antioquia para priorizar las obras de mitigación más urgentes. La Secretaría de Planeación ya recopila información para identificar los puntos críticos donde se requieren jarillones, dragados y recuperación de vías.

"Ya superamos nuestra capacidad de respuesta como distrito. Necesitamos colaboración presupuestal y logística para llegar a todas las partes afectadas e intervenir", concluyó Ruiz Olier, mientras las familias damnificadas siguen esperando, sin certezas, a que el nivel nacional les tienda una mano.