La Policía, a través de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, logró la intervención de 15 minas ilegales y la captura de cuatro personas, en un operativo desplegado en Santa Rosa de Osos, San Carlos, Venecia, Caramanta y Santuario.
Los cuatro detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes por el delito de explotación ilícita de yacimientos mineros y otros materiales, contemplado en el artículo 332 del Código Penal colombiano.
¿Qué encontraron en el despliegue por los cinco municipios antioqueños?
Durante las intervenciones, la fuerza pública ocupó una infraestructura utilizada para la extracción no autorizada de minerales: tres dragas, nueve motobombas, un motor, una planta eléctrica, tres clasificadoras, entre otros elementos, dijo el comandante de la policía en el departamento de Antioquia, coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán
El coronel reiteró que continuaran en el suroeste occidente antioqueño donde al parecer grupos criminales estarán detrás de estas rentas ilícitas.
Despliegue de la policía contra la minería ilegal
En el marco de las estrategias de seguridad y protección ambiental en el departamento de Antioquia, la Policía Nacional, en coordinación con las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación, ha intensificado sus operativos contra la extracción ilícita de yacimientos mineros.
Las acciones se han concentrado principalmente en subregiones críticas como el Bajo Cauca y el Nordeste antioqueño, donde redes criminales han instrumentalizado la minería informal para financiar estructuras armadas al margen de la ley.
Durante los despliegues operacionales, las autoridades han logrado la inutilización y destrucción de maquinaria pesada, entre las que destacan dragas, motobombas y retroexcavadoras empleadas de manera irregular sobre las cuencas de los ríos Nechí y Cauca. Estos procedimientos buscan cortar el flujo financiero de los grupos armados e intervenir los puntos donde se efectúa el lavado de activos a través de la venta no regulada de metales preciosos.
Grupos criminales que se benefician de la minería ilegal
En el departamento de Antioquia, la explotación ilícita de yacimientos mineros (principalmente de oro) se ha convertido en uno de los pilares de financiación más lucrativos para los Grupos Armados Organizados (GAO) y las bandas criminales locales. En muchas regiones supera los ingresos generados por el narcotráfico debido a sus menores márgenes de riesgo punitivo y la facilidad para lavar activos mediante la comercialización de minerales.
Finalmente, la disputa encarnizada por el control geopolítico de las minas y las rutas de evacuación del mineral ha recrudecido el control social sobre las poblaciones locales. En zonas disputadas como Buriticá o los límites entre Tarazá y Valdivia, las comunidades quedan atrapadas en medio del fuego cruzado entre el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las FARC.
La imposición de "carnés de movilidad", el reclutamiento forzado de jóvenes para labores de extracción o vigilancia, y las restricciones al abastecimiento de insumos básicos convierten a la minería ilegal no solo en una fuente de financiamiento criminal, sino en un motor constante de victimización y confinamiento para el campesinado antioqueño.