La comunidad educativa del Liceo Antioqueño, sede Serramonte, denunció que la Alcaldía de Bello estaría adjudicándose obras realizadas exclusivamente con recursos de los padres de familia, pese a que por años la administración municipal aseguró no intervenir el plantel por presuntos problemas de titularidad del predio. Un Certificado de Tradición y Libertad reciente desmiente esa versión y confirma que el lote sí pertenece al municipio.

Evidencia jurídica que contradice la versión oficial

Un documento oficial revela que la Constructora Galápagos cedió el predio a título gratuito al municipio de Bello, lo que desmonta la narrativa de que la institución funcionaba bajo un comodato que exoneraba a la Alcaldía de responsabilidades.

Con la propiedad en firme, las obligaciones legales de mantenimiento, adecuaciones y cumplimiento de normas de seguridad recaen directamente sobre la administración municipal.

Padres financiaron las obras ante la ausencia de inversión pública

Debido a la falta de intervención estatal durante 2025 y lo corrido de 2026, los padres de familia —liderados por Ivonne Rojas y Edwin Cano— aseguran que realizaron donaciones y actividades comunitarias para atender lo más urgente. Entre las mejoras ejecutadas se incluyen:

  • Instalación de una cubierta en el acceso principal.
  • Sistemas de bajantes para evacuar aguas lluvias.
  • Habilitación de unidades sanitarias, antes operativas solo en un 30%.
  • Pintura de aulas, realizada por los padres el 21 y 22 de febrero.

La comunidad denunció que la Secretaría de Educación habría utilizado fotografías de estas obras autogestionadas para presentarlas como ejecutadas por la Alcaldía. Según los líderes sociales, la única participación municipal fue la presencia de un operario de pintura, mientras que la mano de obra y los materiales fueron garantizados por los padres.

A pesar de los esfuerzos comunitarios, el estado general de la sede continúa siendo deficiente:

El aula de preescolar no cuenta con servicios independientes, lo que obliga a los niños a subir a niveles superiores.

La institución registra observaciones negativas en sanidad y no posee certificados de seguridad de Bomberos.

El mobiliario está en mal estado, las áreas comunes presentan deterioro y no existe infraestructura para tecnologías de la información.

Los representantes de la sede Serramonte solicitan a Planeación y a la Secretaría de Educación una hoja de ruta con cronogramas verificables y soluciones de fondo. La comunidad exige que la Alcaldía, en su calidad de propietaria, garantice condiciones adecuadas de habitabilidad, seguridad y calidad educativa.