La Delegación de Paz del Gobierno Nacional y los voceros de las estructuras armadas de la cárcel de Itagüí anunciaron el fin de la fase de acercamientos y el inicio de un acuerdo condicionado para la paz urbana.
Según informaron los portavoces de las estructuras, el enfoque no será exclusivamente de seguridad, sino que integrará a la sociedad civil y al Gobierno Nacional bajo tres pilares fundamentales: Prevención de nuevos ciclos de violencia. Frenar el surgimiento de nuevas estructuras armadas y Sustitución de economías ilícitas por alternativas legales.
A pesar del avance, la Mesa de Paz enfatizó que la continuidad del proceso está condicionada al cumplimiento normativo por parte del Congreso de la República. Específicamente, los voceros exigen la implementación de la Sentencia 525 de 2023. Esta sentencia establece, entre otras cosas, la suspensión de órdenes de captura contra los cabecillas que actúan como voceros en la mesa de negociación.
En la cárcel de la Paz de Itagui se encuentran varios de los cabecillas de estructuras criminales como:
- Juan Carlos Mesa Vallejo (alias "Tom"), exjefe de la estructura "Los Chatas" y considerado uno de los hombres con mayor influencia sobre las bandas del área metropolitana.
- Jorge de Jesús Vallejo Alarcón (alias "Vallejo"), vinculado a estructuras del oriente.
- Gustavo Adolfo Pérez Garcés (alias "El Montañero"), máximo jefe de la banda "El Mesa".
- Juan Carlos Castro (alias "Pichi Belén"), cabecilla de la estructura "Belén".
- Iván Darío Suárez Muñoz (alias "Iván el Terrible"), representante de sectores del centro de Medellín.
- Albert Antonio Henao Acevedo (alias "Albert"), líder de la estructura "Pachelly" de Bello.
La renuncia que desnuda las dificultades
Este anuncio coincide con la crisis desatada por la renuncia irrevocable de Freyner Alfonzo Ramírez García, alias “Carlos Pesebre”, uno de los pilares del proceso. En una carta cargada de críticas, Pesebre acusó al Gobierno de "improvisación", "falta de claridad" y "desdén", lo que habría sumido el diálogo en un "punto muerto". También denunció falta de garantías de seguridad para su familia y líderes sociales, y lamentó que el proceso se hubiera "supeditado al curso de la contienda electoral".
Sobre este acuerdo condicionado, el concejal de Medellín, Andrés Tobón, manifestó su desacuerdo y rechazo al pronunciamiento. Según él, la mesa "solo les ha servido a los bandidos" para "seguir gobernando el mundo criminal desde allá adentro". Su colega Claudia Carrasquilla fue más allá, desafiando a los cabecillas: "La rabia que tienen es porque nosotros sabemos quiénes son ellos".
Zuleta defiende el proceso y atribuye baja de homicidios al diálogo
Frente a los señalamientos, la senadora Isabel Zuleta, gestora del proceso, defendió la mesa y presentó el acuerdo en estructuración como prueba de avance. "La mayor demostración de que el proceso va avanzando es que hoy estamos firmando la posibilidad", afirmó.
Zuleta atribuyó la reducción histórica de homicidios en el área metropolitana al compromiso de "no confrontación" logrado en la mesa. "El compromiso que se firmó aquí, se ha cumplido por parte de las estructuras", aseguró.
Además, la senadora en medio de la rueda de prensa acusó a la Alcaldía de Medellín de falta de transparencia en las cifras de seguridad y de no querer entregar los datos específicos que sustentan sus informes diarios.
"Petro terminó entregado a las estructuras criminales": 'Fico' Gutiérrez
La respuesta de mayor peso político llegó por parte del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien en su pronunciamiento deslegitimó por completo el proceso de diálogo y lanzó durísimas acusaciones contra el Gobierno Nacional.
"Mi obligación es combatir las estructuras criminales, llámese como se llaman, y las seguiré combatiendo", expresó Gutiérrez Zuluaga, para luego asegurar que el presidente Gustavo Petro se apoyó en "todas esas estructuras criminales para ganar la presidencia" a través del "Pacto de la Picota", y que ahora, al no poder cumplirles, está siendo presionado por ellas.
"Si alguien se puede dar por bien servido en el gobierno Petro, son las peores estructuras criminales. Clan del Golfo feliz, ELN feliz, disidencias FARC felices", afirmó el mandatario distrital, quien responsabilizó a "gestores de paz" en el Congreso de ser "voceros de las peores estructuras criminales".
Respecto a la baja en homicidios, el alcalde distrital dijo lo siguiente: "acá la reducción de homicidios se debe al trabajo de las autoridades", articulado entre la Alcaldía, la Policía, el Ejército y la Fiscalía. Además. desmintió la versión de Isabel Zuleta y atribuyó el logro a la estrategia de seguridad de su administración, que calificó como la más exitosa en cuatro décadas.
"Colombia no puede seguir dependiendo de esos falsos procesos de paz. Colombia tiene que garantizar la tranquilidad y el orden, es con autoridad y con orden, con instituciones sólidas, con una fuerza pública sólida y no dándole garantías a las estructuras criminales", concluyó Federico Gutiérrez.