Con el objetivo de anticiparse a posibles emergencias, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (DAGRD) ha fortalecido el monitoreo geológico en 31 escenarios críticos de Medellín, donde la estabilidad del terreno representa una amenaza latente de movimientos en masa.
Esta estrategia de prevención se apoya en una robusta red de 110 instrumentos especializados que permiten a ingenieros, geólogos y geotecnistas analizar el comportamiento del suelo en tiempo real. Estas herramientas miden desde la deformación de las laderas hasta la presión del agua en el subsuelo.
Entre el inventario técnico se destacan 57 inclinómetros para detectar movimientos internos en las montañas y 47 piezómetros que miden la presión del agua subterránea. Este ecosistema de monitoreo se complementa con cuatro estaciones integrales que cruzan datos hidrometeorológicos y geotécnicos, además de prototipos Smart Node, tecnología de punta diseñada para supervisar a distancia variables clave como la humedad, succión y deformaciones del terreno.
Actualmente, más de 500 familias que residen en áreas aledañas a estos puntos críticos han logrado identificar y comprender los riesgos de su entorno gracias a los procesos pedagógicos liderados por el DAGRD.
Esta articulación con los líderes comunitarios ha permitido que la comunidad actúe como una primera línea de prevención, facilitando intervenciones oportunas que mitigan la vulnerabilidad de las viviendas.
Tras la reciente temporada de lluvias, el equipo técnico del DAGRD ha intensificado el análisis de los registros para verificar la evolución de los terrenos priorizados. Según la entidad, este seguimiento constante no solo busca prevenir desastres, sino también fundamentar las obras de ingeniería necesarias para reducir el riesgo de forma definitiva en las laderas de la capital de la montaña.