Cárcel

Personería de Medellín alerta por fallas en servicios de salud en la cárcel Pedregal

Reclusos en un patio de la cárcel El Pedregal de Medellín

En la cárcel hay aproximadamente 1.134 mujeres y 2.710 hombres, incluyendo adultos mayores y mujeres embarazadas.

Composición | Colprensa Personería advierte por fallas en servicios de salud de la cárcel El Pedregal.

La Personería Distrital de Medellín manifiesta su preocupación ante las deficiencias persistentes en la atención médica brindada a las personas recluidas en el Complejo Carcelario y Penitenciario de Medellín "Pedregal", lo que compromete la protección de sus derechos humanos y el interés general, en el marco de sus funciones como agencia del Ministerio Público.

 

¿Cuál es la problemática?

La Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios - USPEC, entidad encargada de la gestión de la logística, infraestructura, alimentación y servicios de salud para las personas privadas de la libertad, suscribió para este establecimiento penitenciario un contrato con Medisalud, unión temporal de prestadores de servicios de salud, actualmente responsable de garantizar la atención integral en salud de dicha población.

Oswaldo Patiño Marín, Personero Delegado 20D, habló sobre esta situación que se ha evidenciado por parte del Ministerio Público: "No obstante, se ha evidenciado de manera reiterada la insuficiencia del personal médico y asistencial, la carencia de medicamentos esenciales y la interrupción en la continuidad de tratamientos, situaciones que comprometen la dignidad humana y el bienestar de las personas privadas de la libertad".

Estas circunstancias no solo afectan de manera directa a las personas privadas de la libertad, sino que constituyen una vulneración grave y sistemática de derechos fundamentales que no se suspenden con la privación de la libertad, tales como el derecho a la vida, la integridad personal, la salud, la dignidad humana y el derecho a no ser sometido a torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes. Por lo que hacen el llamado a las autoridades competentes para que se adopten medidas para que se hagan acciones para garantizar la salud de estas personas que se encuentran privadas de la libertad.

En el establecimiento se encuentran aproximadamente 1.134 mujeres y 2.710 hombres, dentro de los cuales se identifican personas adultas mayores, mujeres en estado de gestación, personas con enfermedades avanzadas, contagiosas y de especial cuidado, quienes requieren atención médica oportuna, permanente y especializada.

A ello se suma, dicen desde la Personería, la persistencia de cierres de pabellones y aislamientos preventivos, como ocurre actualmente en el pabellón número 3 de hombres, así como las protestas y manifestaciones promovidas por las mujeres recluidas en los pabellones 15 y 18 y otros sectores del establecimiento, como expresión de la inconformidad generalizada frente a las condiciones de atención en salud y de reclusión.

Huelga de hambre en la cárcel El Pedregal, en Medellín, cumple 48 horas

La tensión en la cárcel El Pedregal, en Medellín, no cede. Este miércoles, las mujeres privadas de la libertad completan 48 horas en huelga de hambre y desobediencia civil. Lo que inició en el patio 18 se ha extendido al patio 15 y al pabellón de máxima seguridad, donde las internas denuncian una crisis humanitaria sin precedentes. Según la Veeduría Penitenciaria Nacional, la protesta es un grito de auxilio ante la precaria alimentación y la falta de atención médica digna.

La Veeduría Penitenciaria de Antioquia liderará una reunión de urgencia a las 2:00 p. m. en la Alcaldía de Medellín. El encuentro busca la mediación directa del alcalde Federico Gutiérrez y contará con la presencia de la Personería, la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana, la Procuraduría Provincial y la dirección regional del INPEC.

Esta mesa de diálogo tiene como prioridad establecer soluciones inmediatas al bloqueo de suministros y frenar el deterioro de las condiciones de salubridad. Las autoridades intentarán destrabar el conflicto administrativo que impide el ingreso de elementos básicos, mientras en las afueras las familias presionan por una respuesta que garantice el derecho fundamental a la alimentación digna.