La Personería del municipio de Segovia, en el nordeste antioqueño, hizo un llamado urgente a la institucionalidad para atender el desplazamiento forzado en la vereda La Jagua, donde más de 130 personas han tenido que abandonar sus viviendas ante el recrudecimiento del conflicto armado.
El desplazamiento se produjo tras la detonación de un dron con artefactos explosivos contra la vivienda del tesorero de la Junta de Acción Comunal de la vereda. El ataque dejó tres integrantes de una misma familia muertos: María Celina Silva, Alonso de Jesús Silva y Yalusan Cano.
En el hecho también resultó herido Carlos Enrique Argaes Silva, quien fue trasladado a Medellín y permanece en recuperación en el Hospital Pablo Tobón Uribe.
El personero de Segovia, Hambler André Patiño Bedoya, confirmó que se activaron los protocolos de atención para la población afectada; sin embargo, pidió al Gobierno nacional garantizar ayuda humanitaria inmediata a las familias desplazadas.
El Ministerio Público advirtió que la situación evidencia un recrudecimiento de la violencia en esta zona del nordeste de Antioquia, donde persisten disputas entre estructuras armadas ilegales.