Como Juan Pablo Villa Rojas, de 34 años, fue identificado el hombre asesinado en el barrio San Benito, comuna La Candelaria. Todo indica que la agresión se desprendió luego que le quitaran a la víctima su celular, precisaron las autoridades
En medio de operativos de control unidades y seguimiento de las cámaras de seguridad de la institución capturaron a tres implicados en el homicidio.
Quienes serían los responsables del doloroso crimen
El teniente coronel Julián Alonso Gil Baena, comandante operativo de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, entre los detenidos dos hombres de 43 y 38 años, y una mujer de 46 años. El seguimiento técnico mediante el análisis de más de seis cámaras de seguridad permitió reconstruir la secuencia de la agresión y monitorear la ruta de escape de los sospechosos hasta dar con su ubicación.
Los tres implicados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Durante el proceso de judicialización, se estableció que previo al ataque le habrían hurtado el celular a la víctima, por lo que uno de los detenidos fue procesado por el delito de homicidio y los otros dos por el delito de hurto.
El oficial destacó el uso eficiente de la tecnología y reafirmó el compromiso de la institución de seguir fortaleciendo la vigilancia y el trabajo investigativo para esclarecer los delitos que atenúen la seguridad ciudadana.
Homicidios en el centro de Medellín
El centro de la ciudad continúa consolidándose como el sector más crítico en materia de orden público. En lo que va del presente año, la comuna 10, La Candelaria, registra 39 personas asesinadas, una cifra que iguala el número de casos reportados durante el mismo periodo de 2025.
Con este balance, la comuna del centro se mantiene a la cabeza como la zona de Medellín donde más homicidios se cometen.
Según las autoridades y los análisis de seguridad, la mayor parte de estos crímenes no responde a disputas entre estructuras del crimen organizado, sino a riñas e intolerancia ciudadana. En segundo lugar se ubican los casos derivados de situaciones de hurto, donde los altercados violentos terminan cobrando la vida de los ciudadanos.
Las autoridades locales mantienen la alerta en el sector para reforzar los patrullajes y las intervenciones pedagógicas enfocadas en la resolución pacífica de conflictos.
La presencia de grupos armados en el centro de Medellín
En el centro de Medellín, comuna 10 - La Candelaria, la extorsión está dominada por una red de microestructuras locales. Estos grupos operan bajo la fachada de brindar seguridad informal y cobran cuotas obligatorias a comerciantes, vendedores ambulantes, transportadores e inquilinatos del sector.
En la cúspide de la cadena criminal, la mayoría de estas bandas locales no actúan de manera aislada, sino que rinden cuentas o están subordinadas a grandes organizaciones delictivas (ODIN). Las dos estructuras principales que ejercen el control mayoritario y regulan las rentas ilícitas en el centro son La Terraza y Los Triana, además de facciones ligadas historicamente a la llamada Oficina
Las estructuras vinculadas a La Terraza concentran su accionar en sectores como Veracruz, El Chagualo, San Benito y Villanueva, extorsionando al comercio formal e informal, así como a residencias y zonas de prostitución. Por su parte, las redes aliadas a Los Triana ejercen presión violenta hacia el sector de San Pedro, Prado Centro y los nodos de transporte, afectando a rutas de buses, taxis y distribuidores de alimentos.
Otras bandas de menor escala pero con alta capacidad de impacto, como La Viña operan en zonas de altísimo flujo comercial como El Hueco, Guayaquil y la Estación Villa. El esquema de cobro opera principalmente a través de la llamada "vacuna" diaria o semanal a cambio de permitir el uso del espacio público o no atentar contra la integridad de los comerciantes, renta que a menudo se cruza con los préstamos usureros conocidos como "gota a gota".