Según la corporada, la falta de cerramientos y barreras físicas en la sede educativa obliga a los estudiantes a convivir directamente con el flujo de la obra, una vulnerabilidad estructural que habría facilitado este lamentable incidente.
El relato de la concejala Claudia Carrasquilla señaló que el implicado, quien se desempeña como contratista en las labores de adecuación de la sede, habría realizado presuntamente tocamientos indebidos a una estudiante menor de edad de la institución. La denuncia ha generado indignación y una respuesta inmediata por parte de las autoridades locales ante la vulneración de derechos en un entorno que debería ser seguro para los niños y adolescentes.
El testimonio de la denuncia
De acuerdo con lo expuesto por la concejala Carrasquilla, la situación fue detectada y abordada inicialmente por las directivas del colegio. "Uno de estos trabajadores le hace un tocamiento. El colegio, a través de su psicólogo, le ha prestado toda la atención necesaria que necesita esta menor de edad y su familia", detalló la corporada, haciendo énfasis en la importancia del acompañamiento psicosocial preventivo tras el traumático evento.
La denuncia pone bajo la lupa los procesos de contratación y los protocolos de seguridad de los trabajadores externos que tienen acceso a las sedes educativas de Medellín, especialmente cuando se trata de intervenciones de infraestructura que conviven con la jornada académica de los menores.
Respuesta institucional y protocolos de "tolerancia cero"
Ante la gravedad del señalamiento, La FM de RCN consultó con la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), entidad de la Alcaldía de Medellín encargada de la ejecución de estas obras. Desde la gerencia se confirmó que, una vez se conoció el reporte, se activaron de manera urgente los mecanismos de verificación y seguridad para proteger a la comunidad estudiantil.
Emiro Valdés López, gerente de la EDU, explicó la ruta de atención ejecutada: "Esta situación fue puesta en conocimiento por parte de la coordinación académica, quien de inmediato dio lugar a la activación de los protocolos correspondientes y la línea 123. Hemos activado todo el mecanismo de tolerancia cero ante este tipo de circunstancias, garantizando que el entorno de la obra no represente un riesgo adicional".
La posición de la Secretaría de Educación
Por su parte, la Secretaría de Educación de Medellín emitió un comunicado oficial confirmando que se implementó una atención interinstitucional oportuna. La prioridad de la administración, según indicaron, ha sido blindar el entorno escolar y asegurar que el servicio educativo no se vea interrumpido por el temor derivado de este incidente.
"Frente a las situaciones registradas en la Institución Educativa Altavista, se implementó una atención para proteger a la comunidad. En articulación con las entidades competentes, se revisaron las condiciones del entorno y se definieron acciones para fortalecer la prevención y el seguimiento", reza el documento oficial. Asimismo, se confirmó que el programa Escuela Entorno Protector ya se encuentra al frente del caso para brindar el apoyo necesario tanto a la menor afectada como a su núcleo familiar.
A esta hora, las autoridades competentes avanzan en la investigación penal para determinar la responsabilidad del contratista implicado. Mientras tanto, desde el Concejo de Medellín se ha solicitado una revisión exhaustiva de los antecedentes y el comportamiento del personal que labora en las instituciones educativas de la ciudad para evitar que hechos como este se repitan.