Un ciudadano británico de 38 años fue capturado en flagrancia en el Parque Lleras, del barrio El Poblado de Medellín, luego de que la Policía Nacional le hallara en su poder una pistola con supresor de sonido, dos proveedores y 24 cartuchos.
La detención la realizó el Grupo de Protección al Turismo y Patrimonio Nacional durante planes de registro y control.
¿Quién es el británico capturado en Medellín?
Las verificaciones preliminares determinaron que el extranjero registraba una permanencia irregular en Colombia. Tras haber ingresado al país en enero de 2025 con un permiso de 90 días, las autoridades migratorias le habían impuesto una sanción económica el 7 de julio de ese mismo año.
El hombre fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Entre tanto, los laboratorios de criminalística realizan análisis técnicos al armamento incautado para verificar sus condiciones de funcionamiento y establecer si está vinculado con hechos delictivos en la ciudad.
Al respecto, el coronel Richard Raúl Fajardo Ayala, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, reiteró el compromiso institucional con la seguridad en los sectores turísticos e invitó a la ciudadanía a reportar cualquier actividad sospechosa a la línea de emergencia 123.
El plan de intervención en el Parque Lleras de El Poblado de Medellín
El Parque Lleras y la comuna de El Poblado se encuentran bajo un intenso plan de intervención institucional liderado por la Alcaldía de Medellín y la Policía Nacional.
La ofensiva de seguridad ha dejado un saldo de más de 430 capturas focalizadas en delitos como el tráfico de estupefacientes, la explotación sexual y el hurto con sustancias químicas.
Además, las autoridades han ejecutado miles de medidas correctivas y decenas de cierres temporales a establecimientos comerciales para combatir las redes ilegales y la delincuencia organizada que operaba en la zona.
A la par de las acciones policiales, el sector atraviesa una etapa de reordenamiento urbanístico impulsada por la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
La administración distrital radicó la propuesta para cambiar la clasificación del suelo de "alta mixtura" a "media mixtura", buscando restringir la apertura de nuevos negocios de alto impacto nocturno, como discotecas, y priorizar comercios gastronómicos, marcas de moda, hoteles y oferta de vivienda para promover un turismo responsable.
No obstante, las estrictas medidas de control y el cambio de dinámica han generado una marcada tensión con el comercio local. Diversos comerciantes tradicionales reportan pérdidas económicas, altos precios de arrendamiento y una constante rotación de locales desocupados, por lo que solicitan mesas de concertación con el gobierno municipal para reactivar la economía legal del sector sin descuidar la seguridad.