Bandas criminales

Cae en Medellín red que usaba mujeres como “correos humanos” para llevar droga al extranjero

Red de correos humanos en Medellín

El destino final de los cargamentos eran países como España, Países Bajos, Alemania, México y República Dominicana

Alcaldía de Medellín Red de correos humanos en Medellín

Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a diez presuntos integrantes de una red transnacional de narcotráfico acusada de reclutar e instrumentalizar a mujeres jóvenes en condición de vulnerabilidad para enviar cocaína y marihuana a Europa, Centroamérica y a diferentes cárceles de Colombia.

La contundente investigación, liderada por la Fiscalía General de la Nación, la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos, HSI, permitió establecer que la organización coordinó entre 2022 y junio de 2026 la preparación y salida de las mujeres con los estupefacientes ocultos en sus cuerpos.

Cómo funcionaba la estructura criminal en Medellín

La estructura criminal, que operaba principalmente en Medellín y San Andrés Islas, ponía en grave riesgo la integridad de las víctimas bajo la modalidad de "correos humanos", transporte que cobró la vida de una de las viajeras.

El destino final de los cargamentos eran países como España, Países Bajos, Alemania, México y República Dominicana. Así lo manifestó el secretario de seguridad de Medellín, Manuel Villa.

Roles de los capturados en la red criminal

Un fiscal de la Dirección Especializada contra el Narcotráfico imputó a los capturados el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Durante las audiencias concentradas, el ente acusador expuso la distribución de funciones clave que garantizaba el funcionamiento de la red.

Carlos Gary Ruiz Taborda, alias El Mago, fue señalado como el principal cabecilla y el encargado de elaborar, camuflar y coordinar la distribución nacional e internacional del alcaloide.

Mientras que Humberto Gallardo Hudgson, alias El Negro, sería el presunto responsable de adquirir las sustancias y coordinar los despachos logísticos desde San Andrés hacia el exterior.

Por su parte, Margarita María Tamayo Valencia, alias Márgara, estaría encargada del perfilamiento y la captación de mujeres jóvenes en las zonas de injerencia.

María Salomé González, alias Salo, y Valentina Suaza Holguín, alias Mochita, serían las presuntas responsables de trasladar cargamentos de menor escala hacia el interior de los centros de reclusión del país.

Los demás judicializados, quienes también deberán cumplir la medida de aseguramiento en centro carcelario, fueron identificados como Xiomara Andrea Ruiz Taborda, Sergio Alexander Quimbay Castro, Jessica Murillo Álvarez, Marly Marcela Chacón Saldarriaga y Leidy Estefanía Castro Arango.

Autoridades contra las redes de "correos humanos"

Frente a la persistente amenaza de los "correos humanos", las autoridades en Medellín y la Policía Aeroportuaria han robustecido sus capacidades operativas y tecnológicas en las terminales aéreas de la región, con especial foco en el Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro.

A través de la implementación de escáneres, perfiles analíticos de comportamiento por parte de agentes encubiertos y el apoyo invaluable de guías caninos entrenados, se ha logrado cerrar el cerco a las organizaciones criminales.

Estas herramientas de control no solo apuntan a la detección de alcaloides ocultos en dobles fondos de equipajes, sino que están estrictamente diseñadas para identificar anomalías físicas o signos de malestar que alerten sobre la peligrosa modalidad de estupefacientes ingeridos o adheridos al cuerpo.

De manera paralela, la Dirección de Antinarcóticos, en una labor coordinada con la Fiscalía General de la Nación y agencias internacionales como la HSI de Estados Unidos, ha trasladado su estrategia más allá de las salas de abordaje, ejecutando rigurosas labores de inteligencia en las comunas de Medellín.

El esfuerzo interinstitucional se concentra en desmantelar las redes de reclutamiento que operan en los barrios vulnerables, donde los denominados "perfiladores" interceptan a personas con urgencias económicas para convencerlas de realizar los viajes.

Mediante allanamientos a centros de acopio y el rastreo de transacciones financieras, el objetivo de las autoridades judiciales ha migrado de capturar únicamente al portador de la sustancia a desarticular la cadena completa de mando, llevando tras las rejas a los cabecillas financieros y logísticos que lucran a expensas de la integridad de los ciudadanos.