En Medellín, tres presuntos integrantes de la estructura delincuencial “Los Lisos” fueron capturados en un operativo conjunto entre la Alcaldía, la Policía y la Fiscalía, señalados de cometer al menos siete hurtos de vehículos de alta gama que superan los $1.400 millones; el procedimiento se realizó en los últimos días y permitió incautar equipos tecnológicos clave para este tipo de delitos.
El caso deja en evidencia una modalidad que venía generando preocupación: robos sin violencia visible, sin forzar chapas y sin activar alarmas.
Según las autoridades, esta organización llevaba más de una década delinquiendo y tenía planes de expandirse a otras ciudades del país.
Tecnología para robar sin dejar rastro
Lo que más llama la atención del caso es el uso de dispositivos electrónicos avanzados. Los capturados utilizaban inhibidores de señal y controles universales que les permitían abrir los vehículos en cuestión de segundos.
Este método evitaba cualquier tipo de ruido o señal de alerta, lo que ha sido denominado por las autoridades como “robos invisibles”.
De acuerdo con la investigación, los delincuentes primero identificaban los vehículos que iban a hurtar. Luego llegaban al lugar, distraían a las personas cercanas y utilizaban los dispositivos para abrir el automotor sin levantar sospechas.
Una vez cometido el robo, instalaban placas falsas para evitar ser detectados por cámaras de seguridad o controles de las autoridades.
Durante los allanamientos se lograron recuperar dos vehículos, además de un arma traumática, ocho celulares y cerca de 40 placas falsas. También fueron incautados los equipos electrónicos utilizados para vulnerar los sistemas de seguridad de los carros.
Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de hurto calificado y agravado.
Las autoridades confirmaron que continúan las investigaciones para identificar a otros posibles integrantes de esta red delincuencial.
El secretario de Seguridad, Manuel Villa, destacó que este resultado fue posible gracias a labores de inteligencia que incluyeron análisis de cámaras, testimonios y seguimiento a las denuncias ciudadanas.
El caso refleja cómo el delito ha evolucionado hacia métodos más sofisticados, lo que también obliga a las autoridades a fortalecer sus capacidades tecnológicas.
Mientras avanzan las investigaciones, este operativo representa un golpe a una de las estructuras dedicadas al hurto de vehículos de alta gama en la ciudad.