Medellín

Falso inversionista canadiense se escondía en Medellín: traficaba armas y buscaba alianzas con el Clan del Golfo

El falso inversionista canadiense que se escondía en Medellín: traficaba armas y buscaba alianzas con Clan del Golfo

En medio de una vida de lujo, alias "Gillani", se movía en los sitios más lujosos en la ciudad.

Policía Metropolitana de Medellín El falso inversionista canadiense que se escondía en Medellín: traficaba armas y buscaba alianzas con Clan del Golfo

Detrás de la fachada de un próspero y sofisticado hombre de negocios que frecuentaba los lugares más exclusivos de El Poblado, se escondía uno de los traficantes de armas más buscados de Norteamérica. Arif Jhuman, conocido en el mundo del hampa como "Gillani" o "William Miles", logró mimetizarse durante más de un año en la capital antioqueña haciéndose pasar por un inversionista extranjero, mientras buscaba tender puentes con el Clan del Golfo.

Una captura de película en un lujoso gimnasio del barrio El Poblado

El engaño terminó abruptamente cuando comandos policiales lo cercaron mientras se ejercitaba en un gimnasio de este exclusivo sector del sur de Medellín.

El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, reveló que el ciudadano canadiense, quien tenía una circular roja de Interpol, se había asentado en la ciudad desde 2025, dándose una vida de lujos y excesos para no levantar sospechas. Sin embargo, su verdadera misión en la capital antioqueña era, al parecer, expandir su red transnacional.

El funcionario aseguró que se analiza su posible contacto desde Medellín con las redes criminales del Clan del Golfo y ampliar su cobertura criminal

El historial criminal del canadiense

La caída de "Gillani" desentierra un oscuro historial. De acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, entre 2023 y 2024 el extranjero participó activamente en una red ilegal que envió más de 100 armas de fuego desde Florida hacia Canadá, un arsenal destinado a fortalecer a las estructuras criminales dedicadas al narcotráfico.

Con una condena a cuestas de diez años de prisión, el falso magnate ya registraba una captura en Miami en 2024 por tráfico de drogas y era requerido con urgencia por la Policía Provincial de Ontario, en Canadá, tras haber violado los términos de su libertad condicional.

Con esta captura, ya son 27 prófugos internacionales han sido capturados por la Interpol en Medellín y el Valle de Aburrá en lo corrido del año, todos requeridos por la justicia de distintos países.

Los detenidos están vinculados a redes de delincuencia transnacional dedicadas al narcotráfico, la trata de personas, el abuso sexual infantil y el hurto calificado. Según el general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana, los capos del narcotráfico habían convertido a la capital antioqueña en su centro de operaciones para aliarse con estructuras locales como el Clan del Golfo y el ELN, con el objetivo de coordinar el envío de grandes cargamentos de cocaína hacia Europa.

¿Cómo es el proceso de extradición de los "capos" perseguidos por la Interpol?

De acuerdo con información establecida por Alerta Paisa, una vez que estos capos y los demás delincuentes son arrestados en la subregión, se le traslada de inmediato a la ciudad de Bogotá. En la capital, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), junto con las embajadas de los países que los requieren, inicia el proceso formal de extradición, un trámite administrativo y judicial que suele demorar entre 6 y 18 meses en completarse.

Finalmente, se logró establecer que la Interpol mantiene activos varios procesos de investigación en la zona, trabajando de la mano con agencias de inteligencia internacionales. Las autoridades continúan con el rastreo y seguimiento detallado de otros extranjeros y colombianos que, tras cometer delitos en el exterior, pretenden ocultarse y utilizar a Medellín y el Valle de Aburrá como un "escampadero" para evadir la acción de la justicia.