Estafa

La historia de la mujer que se hacía pasar por abogada para estafar con falsos remates de inmuebles

Judith Elbertes Jay Cuervo

Según la Fiscalía, Judith Elbertes Jay Cuervo prometía acceso a subastas judiciales y desaparecía tras recibir millonarias consignaciones.

Fiscalía General de la Nación Judith Elbertes Jay Cuervo

La Fiscalía judicializó a Judith Elbertes Jay Cuervo, una mujer adulta mayor señalada de estafar al menos a 15 personas en Rionegro (Antioquia) y Buga (Valle del Cauca) mediante falsos remates de inmuebles; los hechos, documentados en 12 casos, ocurrieron en los últimos meses. La procesada aceptó el delito de estafa agravada y fue cobijada con medida de aseguramiento domiciliaria.

El caso tomó fuerza tras varias denuncias que coincidían en un mismo patrón: la mujer ofrecía supuestas oportunidades para adquirir viviendas y fincas a través de procesos judiciales que, en realidad, no existían.

Para lograrlo, se presentaba como abogada y aseguraba tener contactos en juzgados y entidades públicas, lo que le permitía generar confianza en quienes buscaban invertir.

Los detalles de las estafas

Una vez establecía contacto con las víctimas, la mujer solicitaba consignaciones para supuestos trámites como avalúos, fichas catastrales o procesos judiciales.

Las sumas variaban, pero en algunos casos superaban los 60 millones de pesos, entregados con la expectativa de asegurar la compra de los inmuebles.

Después de recibir el dinero, dejaba de responder y no volvía a tener contacto con las personas afectadas.

En varios casos, las víctimas acudieron directamente a los juzgados para verificar el estado de los procesos y allí confirmaron que los remates nunca habían existido.

Los documentos entregados por la mujer tampoco correspondían a trámites reales, lo que evidenció la modalidad del engaño.

El impacto no solo fue económico: varias familias perdieron sus ahorros sin posibilidad de recuperar el dinero invertido.

La investigación también reveló que no era la primera vez que enfrentaba a la justicia. Ya había sido condenada a 42 meses de prisión por hechos similares en el oriente antioqueño.

En esta oportunidad, un fiscal de la Estructura de Apoyo la presentó ante un juez de control de garantías, quien avaló la imputación por estafa agravada.

La mujer aceptó los cargos y continuará vinculada al proceso bajo medida de aseguramiento en su lugar de residencia.

Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para identificar posibles nuevas víctimas y reiteraron el llamado a verificar la autenticidad de este tipo de ofertas antes de realizar cualquier pago.