Las autoridades de Medellín encontraron una bodega con 10.000 partes de teléfonos al parecer hurtado en un despliegue adelantado en varios establecimientos de comercio de la zona del Opera en el centro de la ciudad.
Así lo manifestó el secretario de Seguridad, Manuel Villa, quien confirmó que en este último megaoperativo se recuperaron además 150 celulares que figuraban como robados en el sistema.
Durante la inspección se estableció que el lugar funcionaba como un sitio de "desguace" de equipos de comunicación. Al respecto, el funcionario precisó que las piezas de los dispositivos hurtados eran comercializadas posteriormente para la reparación de otros teléfonos.
Controles para evitar el hurto de celulares
Por su parte, Villa fue enfático al señalar que estos controles continuarán con rigor en sectores críticos. Ante las quejas de algunos sectores comerciales por la presencia policial, el secretario aclaró: "Estos operativos no tienen por qué molestar a quienes actúan bajo la legalidad; solo deben preocupar a aquellos comerciantes que se prestan para continuar con la cadena criminal".
Finalmente, las autoridades recordaron que tanto la venta de equipos robados como la comercialización de sus partes constituyen el delito de receptación.
La policía ya sabe dónde venden celulares ilegales
El pasado mes de febrero la Policía desplegó a más de 400 uniformados en el sector conocido como "El Opera", comuna La candelaria de Medellín.
Uno de los puntos clave de la diligencia fue el descubrimiento de un centro de acopio clandestino. En este lugar, las autoridades hallaron dispositivos conocidos como "cajas flasheadoras", herramientas tecnológicas de alta complejidad utilizadas para vulnerar los sistemas de seguridad de los teléfonos, liberar sus bandas y alterar sus registros para que pudieran ser reintroducidos al mercado legal sin levantar sospechas.
En medio de estas diligencias de allanamiento, se materializaron cuatro capturas en flagrancia. Los detenidos ahora enfrentan cargos por los delitos de receptación, acceso abusivo a sistemas de información y usurpación de derechos de propiedad industrial, este último vinculado a la masiva comercialización de mercancía pirata que inundaba los locales intervenidos.