Autoridades de Colombia y EEUU desarticularon en Medellín un centro de operaciones de tráfico transnacional de armas. El operativo permitió el hallazgo de un taller de ensamblaje de fusiles para disidencias de las FARC.
Durante el operativo, las autoridades hallaron un arsenal de guerra destinado a las disidencias de las FARC (frente 36), el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y bandas criminales locales en Medellín.
El uno de los predios, los investigadores descubrieron un taller especializado en la modificación, reparación y ensamblaje de fusiles de alta precisión, diseñado para abastecer a estructuras criminales de alto impacto en la región, así lo manifestó el coronel Ferney Martín Romero, subdirector de Investigación Criminal
En medio del operativo de allanamiento las autoridades decomisaron tres fusiles Galil 5.56, 22 cañones para ametralladora y 17 proveedores. En el sitio también fueron decomisados cientos de piezas especializadas (cerrojos, disparadores, miras y rieles picatinny).
Además del armamento, las autoridades hallaron tecnología de punta, destacando un dron de última generación con capacidad de carga de hasta 10 kilogramos, presuntamente utilizado para transporte táctico o vigilancia. También fueron incautados $199 millones de pesos en efectivo y tres equipos de comunicación celular.
Este operativo representa uno de los golpes más significativos a la logística del crimen organizado en lo que va del año, ya que no solo se limitó a la incautación de armas terminadas, sino a la neutralización de la capacidad técnica de la organización. Al desmantelar el taller de ensamblaje, las autoridades interrumpen un ciclo de producción local que permitía a los grupos armados reducir costos y evadir los controles aduaneros.
Finalmente, la investigación continúa bajo la lupa de agencias internacionales para rastrear la procedencia de las piezas y el dinero incautado. El uso de drones de carga y componentes de alta precisión sugiere una sofisticación tecnológica que obliga a las fuerzas de seguridad a replantear sus estrategias de vigilancia. Este resultado reafirma la importancia de la cooperación binacional entre la DIJIN y el FBI para combatir las redes de suministro que alimentan el conflicto armado y el tráfico ilícito en la región.