En un contundente operativo contra el abigeato y la comercialización ilegal de alimentos, la Seccional de Carabineros de la Policía de Antioquia logró la incautación de 1.815 kilogramos de carne de res y cerdo en mal estado, mercancía que, según las autoridades, no cumplía con ningún estándar sanitario para el consumo humano.
La intervención se llevó a cabo en la vereda Río Grande, en zona rural del municipio de Donmatías, donde además fueron capturadas dos personas en flagrancia, señaladas de almacenar y transportar estos productos sin las condiciones mínimas de higiene.
Riesgo para la salud: carne sin control sanitario
El cargamento, avaluado en más de $12.000.000, fue hallado en un estado que encendió las alarmas de las autoridades de salud. De acuerdo con el informe oficial, la carne era transportada y manipulada en circunstancias que violaban la normativa higiénico-sanitaria vigente, lo que representa un riesgo grave e inminente para la salud pública y para la seguridad alimentaria de las comunidades del norte de Antioquia.
Este tipo de producto, al no contar con cadena de frío, inspección veterinaria ni condiciones adecuadas de conservación, puede derivar en infecciones, intoxicaciones y brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Judicialización de los capturados
Los dos detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía Seccional de Santa Rosa de Osos, donde deberán responder por el delito de corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico, una conducta tipificada en el Código Penal que castiga la manipulación y distribución irresponsable de productos destinados al consumo masivo.
La Policía reiteró que este tipo de actividades ilegales no solo afecta la economía formal, sino que pone en riesgo directo la vida de los consumidores.
Llamado a los ciudadanos
Las autoridades hicieron un llamado a la comunidad para comprar carne únicamente en establecimientos autorizados, que cuenten con sellos de inspección sanitaria, certificados de origen y condiciones adecuadas de refrigeración y manipulación.
La recomendación se enfoca en romper la cadena de comercialización ilegal, evitar riesgos a la salud y fortalecer la vigilancia comunitaria.