La concejal de Medellín Claudia Carrasquilla encendió las alarmas sobre el actuar criminal del combo El Polvorín en el barrio Doce de Octubre, noroccidente de Medellín.
Según ella, esta estructura criminal instaló un sistema de vigilancia privada para blindar sus operaciones. La red de televisión busca monitorear el movimiento de la fuerza pública y mantener bajo control a los residentes y comerciantes.
Esta organización delictiva, que contaría con más de 60 integrantes, ha diversificado sus rentas mediante el uso de la intimidación y la tecnología.
Entre sus delitos se destaca la extorsión sistemática a las tiendas de barrio, a las que exigen pagos de entre uno y cinco millones de pesos.
Las fichas clave de El Polvorín
El organigrama revelado por Carrasquilla identifica a alias El Zurdo como el cabecilla principal y coordinador criminal de la zona. Bajo su mando operan alias Carlanga (segundo al mando), Loco Faber y Andrei, encargados del tráfico de estupefacientes como el tusi; mientras que alias Víctor se ocupa del control territorial y alias Sneider del recaudo de las extorsiones. Asimismo, se identificó a alias El Paisa como el encargado de ejecutar homicidios selectivos para la estructura.
La concejal también destacó un reciente golpe a la banda con la captura de alias Jhon o La Bestia. Este individuo utilizaba una modalidad de engaño recurrente: se disfrazaba con uniformes de las Empresas Públicas de Medellín (EPM) para ingresar a los sitios y cobrar las extorsiones sin generar sospechas.
Finalmente, Claudia Carrasquilla informó que toda la evidencia y los nombres de los cabecillas ya han sido entregados formalmente a la Policía y a la Fiscalía General de la Nación. Sin embargo, denunció que, tras hacer públicas estas graves irregularidades y exponer el modo de operar de El Polvorín, ha comenzado a recibir amenazas de muerte.