Un ambiente de miedo e incertidumbre se vive por estos días en la Institución Educativa Oreste Síndici, ubicada en el municipio de Itagüí, donde docentes aseguran estar atravesando un verdadero drama por cuenta de reiteradas amenazas.
La situación salió a la luz tras una denuncia del concejal Camilo Valencia, en la que advierte sobre presuntos hechos de intimidación que incluyen amenazas de muerte, posibles tiroteos y hostigamientos contra profesores de esta institución.
A este panorama se suma el pronunciamiento de ADIDA y ADEMÍ, quienes a través de un comunicado público alertaron sobre el riesgo que enfrentan docentes, directivos y estudiantes. Según estas organizaciones, las amenazas estarían circulando principalmente a través de redes sociales como TikTok, donde se han difundido mensajes explícitos que advierten sobre posibles ataques con armas de fuego e incluso un eventual tiroteo dentro del plantel educativo.
Las organizaciones sindicales manifestaron su profunda preocupación, señalando que esta situación no solo pone en riesgo la integridad física de la comunidad educativa, sino que también afecta gravemente la salud mental de estudiantes, profesores y sus familias.
Sin embargo, en medio de la creciente alerta, la Alcaldía de Itagüí ha entregado una versión distinta. El alcalde Diego Torres aseguró que el caso estaría relacionado con una persona que ya fue identificada, individualizada y que incluso habría ofrecido disculpas a la comunidad académica, por lo que, según la administración municipal, la situación estaría bajo control.
No obstante, desde la institución educativa desmienten esta versión oficial. Profesores aseguran que el miedo sigue siendo latente y denuncian presuntas presiones para guardar silencio. Incluso, señalan que se les estaría indicando que, en caso de ser consultados, remitan al video del alcalde en el que se transmite un mensaje de calma.
El panorama es descrito como complejo y angustiante. Padres de familia enfrentan dudas sobre enviar a sus hijos a clases, mientras que los docentes manifiestan temor al momento de acudir a sus labores. Entre tanto, la comunidad educativa permanece a la espera de medidas efectivas que garanticen su seguridad.