Capturas

Cayeron nueve contratistas que aprovechaban su trabajo para saquear baterías, cableado y plantas eléctricas

A los nueve implicados se les imputaron los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado.

Esta banda habría causado pérdidas superiores a los $1.000 millones de pesos.

Foto: Policía del Valle de Aburrá La operación culminó con cinco diligencias de registro y allanamiento, donde se materializaron las capturas y se realizaron dos notificaciones en centros carcelarios.

Capturaron en las últimas horas a nueve personas señaladas de integrar una sofisticada estructura criminal dedicada al robo sistemático de infraestructura técnica. La red, que operaba en el Valle de Aburrá y diversas subregiones de Antioquia, habría causado pérdidas superiores a los $1.000 millones de pesos.

Según revelaron las autoridades, cuatro de los detenidos eran contratistas activos del sector de telecomunicaciones. Esta condición les permitía vulnerar los sistemas de seguridad de las estaciones base con facilidad y, tras cometer los hurtos, sellar nuevamente los sitios intervenidos para no levantar sospechas, prolongando su accionar delictivo por meses.

Un rastro de baterías y cobre

La investigación comenzó en el año 2023 tras detectarse un patrón inusual en el robo de baterías de litio, plantas eléctricas y cableado de cobre. A través de una minuciosa línea de tiempo que incluyó análisis de video, reconocimientos fotográficos y más de 25 requerimientos interinstitucionales, la Seccional de Investigación Criminal logró armar el rompecabezas de la organización.

El punto crucial de la investigación ocurrió en mayo de 2025, cuando un allanamiento permitió la recuperación de 24 baterías de litio valoradas en $150 millones de pesos. Este hallazgo fue fundamental para entender el destino de los elementos robados.

Mercado negro: de paneles solares a cultivos hidropónicos

La red no solo se limitaba al hurto, sino que había consolidado un mercado ilegal de comercialización. Las baterías de litio sustraídas eran vendidas para fines diversos y especializados, tales como:

  • Alimentación de sistemas de paneles solares.
  • Funcionamiento de vehículos eléctricos.
  • Suministro energético en cultivos hidropónicos.

La operación culminó con cinco diligencias de registro y allanamiento, donde se materializaron las capturas y se realizaron dos notificaciones en centros carcelarios. A los nueve implicados se les imputaron los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado.