Cruz Roja

Antioquia fue el segundo departamento más afectado por uso de explosivos en 2025, sumó 153 víctimas

Misiones de la Cruz Roja Internacional en Colombia

La guerra, según explicaron, se está librando cerca de las comunidades y con mayor uso de explosivos.

Foto: cortesía Comité Internacional de la Cruz Roja. Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia.

El Comité Internacional de la Cruz Roja entregó el informe humanitario del año 2025, en el cual asevera que las consecuencias humanitarias de los conflictos armados en el país alcanzaron el nivel más grave de la última década. Indicaron que hubo faltas de respeto del derecho internacional humanitario (DIH), intensificación de las hostilidades, y vulneraciones contra la población civil.

Antioquia, el segundo más afectado por explosivos en 2025

Antioquia no estuvo al margen de la situación: según la Unidad para las Víctimas, hubo 13.311 personas desplazadas de manera individual, 4.047 personas desplazadas masivamente y 4.961 personas confinadas. La entidad documentó 26 nuevas desapariciones y 152 personas resultaron heridas o fallecidas por artefactos explosivos. Además, hubo 37 actos violentos contra la asistencia de salud en Antioquia según la Mesa Nacional de Misión Médica. Al respecto, esto dijo Manuel Duce, jefe de la Subdelegación del CICR en Medellín.

“En el 2025, el departamento de Antioquia ha sido el segundo a nivel nacional más afectado por artefactos explosivos, con 152 víctimas, personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos. Una de las características en este departamento es que muchas de estas víctimas han sido por minas antipersonales, mientras que en otras partes del territorio nacional han sido mucho más vinculadas a artefactos explosivos lanzados o detonados de manera controlada”.

Características de la guerra

El Comité explicó que en distintos territorios, los enfrentamientos se desarrollaron de manera recurrente en zonas pobladas, lo que dejó a las comunidades directamente expuestas a sus efectos. Esto no solo incrementó los riesgos para la población civil, sino que se tradujo en personas heridas o fallecidas, en desplazamientos, confinamientos y restricciones en el acceso a servicios esenciales.

Además, en el contexto de la intensificación de las hostilidades se notó el aumento del uso de artefactos explosivos, en particular los de detonación controlada y los lanzados mediante distintos dispositivos, lo cual elevó los riesgos para las comunidades, especialmente cuando no se adoptaron todas las precauciones necesarias para limitar sus efectos sobre la población civil.

Asimismo, se intensificó el uso de vehículos aéreos no tripulados, conocidos comúnmente como drones, para el lanzamiento de explosivos, una práctica que incrementó el temor y la incertidumbre en comunidades rurales y urbanas.

Recomendaciones de la CIRC

El CIRC concluyó que las partes en conflicto deben evitar, en la medida de los posible, los enfrentamientos en zonas pobladas, adoptar todas las precauciones factibles para proteger a la población civil y abstenerse de emplear medios y métodos de guerra con efectos indiscriminados o que causen daños excesivos o sufrimientos innecesarios. Asimismo, deben respetar y proteger a las personas que no participan o que han dejado de participar en las hostilidades, y evitar cualquier forma de violencia contra ellas.