A menos de dos semanas del proceso electoral del próximo 8 de marzo, las autoridades en Antioquia han intensificado los operativos de coordinación, monitoreo y seguridad, con el fin de garantizar una jornada tranquila en todo el departamento. Bajo el liderazgo directo del Registrador Nacional, y en articulación con la Policía Metropolitana, el Ejército Nacional y el Departamento de Policía Antioquia, se vienen desarrollando mesas de trabajo semanales que permiten revisar, ajustar y supervisar cada detalle del panorama preelectoral.
Este despliegue responde a la necesidad de tener un control permanente y anticipado sobre los territorios, especialmente aquellos que históricamente presentan dificultades de acceso o riesgos de alteración del orden público.
Uno de los puntos más sensibles y estratégicos dentro de esta preparación es la revisión de la División Político-Administrativa (DIVIPOL), herramienta que determina la distribución y responsabilidad de la seguridad en los puestos de votación.
Según el plan de vigilancia establecido:
- Policía Nacional: tendrá bajo su custodia 306 puestos de votación, distribuidos en los cascos urbanos y en zonas rurales priorizadas por su densidad poblacional o relevancia estratégica.
- Ejército Nacional: estará a cargo de aproximadamente 270 puestos, todos ellos en áreas rurales, algunos de difícil acceso y con condiciones geográficas complejas.
El coronel Luis Fernando Muñoz, comandante de la Policía Antioquia, entregó declaraciones en las que enfatizó la importancia de mantener una presencia amplia y bien distribuida en el territorio.
Además, para reforzar este esquema, la Institución confirmó que la próxima semana llegarán cerca de 350 uniformados de apoyo enviados desde el nivel central. Estos efectivos se sumarán a las capacidades locales, aumentando la cobertura en las zonas donde la distancia, la geografía o el historial de orden público exigen mayor vigilancia.
Evaluación de riesgos y posible repliegue de mesas
La seguridad electoral no se analiza de manera uniforme. Por el contrario, las mesas técnicas coordinadas por el subcomandante del Departamento de Policía Antioquia realizan evaluaciones permanentes de riesgo en los municipios, los cuales se clasifican en riesgo alto, moderado o bajo.
En este proceso se revisan:
- Factores de amenaza presentes en cada territorio.
- Condiciones del terreno, que pueden dificultar o impedir la llegada o permanencia de la Fuerza Pública.
- Capacidad de respuesta ante contingencias.
Como parte de estas evaluaciones, se contempla la posibilidad de aplicar repliegue de mesas, es decir, trasladar puestos de votación desde veredas hacia cabeceras municipales en aquellos casos donde se presenten limitaciones extremas de seguridad o movilidad para las tropas.
El objetivo central es que ningún ciudadano quede sin garantías ni sin posibilidad de ejercer su derecho al voto.
Las autoridades han insistido en que el compromiso institucional no finalizará una vez cierren las urnas. El subcomandante del departamento reiteró que las verificaciones serán constantes y que se mantendrá una línea de análisis y seguimiento antes, durante y después de la jornada electoral.
“El propósito es reaccionar de manera oportuna ante cualquier eventualidad que pueda surgir”, señalaron fuentes oficiales.
Con este enfoque integral, la institucionalidad busca asegurar un certamen democrático transparente, seguro y con total garantía para los votantes, reforzando la presencia en aquellos puntos donde la geografía o los antecedentes de orden público dictan prudencia y vigilancia reforzada.