En una ceremonia solemne, los soldados de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional recibieron en Medellín los restos mortales del soldado profesional Benjamín Esteban Pérez Torres. El uniformado perdió la vida recientemente en un trágico accidente aéreo registrado en jurisdicción de Puerto Leguízamo, Putumayo, mientras cumplía labores del servicio.
El cuerpo del soldado Pérez Torres fue recibido con honores militares por sus compañeros de armas, que rindieron tributo a su memoria en la capital antioqueña.
El comando de la Cuarta Brigada envió un mensaje de apoyo y condolencias a los allegados del uniformado: "Expresamos nuestro más profundo sentimiento de solidaridad con su familia y seres queridos, a quienes acompañamos en este difícil momento".
El accidente en el que pereció el soldado profesional ocurrió en una zona selvática del Putumayo. Las autoridades militares continúan las investigaciones pertinentes para determinar las causas exactas del siniestro aéreo que enluta a la institución. El acompañamiento a la familia Pérez Torres continuará durante las honras fúnebres que se llevarán a cabo en las próximas horas.
El soldado antioqueño que se salvó de milagro
Mientras el país lamenta el siniestro del avión de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó 69 víctimas mortales, en el municipio de Puerto Berrío, Antioquia, una familia celebra haber eludido la tragedia.
El sargento viceprimero Wilmar Alexander Herrera Arias sobrevivió porque, por falta de cupo, no logró abordar la aeronave tipo Hércules.
El suboficial Herrera Arias tenía previsto viajar para asistir a citas médicas y posteriormente iniciar su periodo de permiso reglamentario. Al presentarse para el traslado oficial, se le informó que la capacidad del avión estaba completa y fue asignado a la lista de espera para un segundo vuelo.
Esta circunstancia, que en su momento pareció un contratiempo logístico, se transformó en motivo de profundo agradecimiento para su madre, la señora Nelly Arias. Desde su hogar en Puerto Berrío, la mujer manifestó su alivio al conocer que su hijo permanecía a salvo en la base militar, ajeno al fatal impacto que sufrieron sus compañeros.
Actualmente, el sargento Herrera Arias espera la reactivación de los protocolos de traslado y permisos por parte de la institución. Su familia en el Magdalena Medio antioqueño aguarda su llegada para concretar el reencuentro que, por azares del destino, no terminó en luto como el de las otras 69 familias afectadas por este siniestro aéreo.