La Fiscalía General de la Nación confirmó la desarticulación del grupo delincuencial ‘Los Correcaminos’, una estructura señalada de cometer al menos 40 robos de autopartes en corredores viales del país, incluyendo rutas estratégicas que conectan el centro del país con Antioquia. Cuatro presuntos integrantes fueron capturados y enviados a prisión.
Aunque los hechos se concentraron en municipios de Boyacá, las autoridades advierten que este tipo de organizaciones impacta directamente a conductores antioqueños, especialmente a quienes transitan por vías nacionales hacia Bogotá y el altiplano cundiboyacense.
Así operaba la red en corredores frecuentados por viajeros de Antioquia
Las investigaciones evidencian que los integrantes de ‘Los Correcaminos’ se movilizaban principalmente en la vía Bogotá–Tunja y rutas aledañas, un corredor clave usado por transportadores, turistas y viajeros que se desplazan desde y hacia Antioquia.
Su modalidad era altamente planificada: operaban en horas de la noche, seleccionaban vehículos estacionados en paradores o zonas de descanso y analizaban previamente la seguridad del lugar.
Antes de actuar, los delincuentes verificaban cámaras de vigilancia, identificaban puntos ciegos y definían rutas de escape, lo que les permitía ejecutar los robos con rapidez y sin ser detectados.
Para cometer los hurtos utilizaban cizallas y herramientas especializadas con las que desactivaban sistemas electrónicos, logrando sustraer autopartes sin activar alarmas.
40 robos y millonarias pérdidas
El material probatorio recopilado por la Fiscalía da cuenta de 40 eventos delictivos entre octubre de 2025 y lo corrido de 2026, en municipios como Duitama, Sogamoso, Monguí, Belén, Tipacoque, Guateque y Moniquirá, entre otros.
El impacto económico de esta actividad ilegal es significativo: el valor de lo robado supera los 450 millones de pesos.
Entre los elementos hurtados figuran computadoras de vehículos, sensores y piezas clave para su funcionamiento, afectando gravemente a las víctimas, quienes en muchos casos quedaban varados o con sus automotores fuera de servicio.
Este delito, además del impacto económico, genera riesgos de seguridad en carretera, una preocupación constante también para las autoridades en Antioquia.
Capturas y judicialización
Por estos hechos fueron capturados Andrea Carolina Tavera Paloma, William Alexánder Gutiérrez Amaya, Aider Johan Salazar Peña y Angie Nicolle Moreno Hernández, señalados de integrar esta red delincuencial.
Un fiscal de la Seccional Boyacá les imputó los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado, cargos que no fueron aceptados por los procesados.
Sin embargo, un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, mientras avanza el proceso en su contra.
Impacto para Antioquia y alerta en las vías
Aunque los casos investigados ocurrieron en Boyacá, las autoridades resaltan que este tipo de estructuras no se limita a una sola región, y puede replicar su accionar en otros corredores viales del país.
En Antioquia, donde hay alto flujo de vehículos hacia el centro del país, se mantiene la alerta por el hurto de autopartes en carreteras y zonas de parqueo, especialmente en trayectos de larga distancia.
Por esto, las autoridades hacen un llamado a los conductores a evitar paradas en lugares no vigilados, revisar condiciones de seguridad y reportar cualquier situación sospechosa.
Una red organizada y con conocimiento técnico
Uno de los hallazgos clave en la investigación fue el nivel de organización del grupo, que operaba con roles definidos y conocimiento técnico para manipular sistemas de seguridad vehicular.
La Fiscalía logró identificar su operación gracias a seguimientos, análisis de evidencia técnica y denuncias ciudadanas, que permitieron consolidar el caso.
No se descarta que más personas estén vinculadas a esta estructura o que existan redes similares operando en otras regiones.
Claves para entender el caso
¿Por qué este caso es relevante para Antioquia?
Aunque los hechos ocurrieron principalmente en Boyacá, la operación de esta banda impacta directamente a Antioquia, ya que utilizaba corredores viales clave que conectan el departamento con el centro del país, especialmente la ruta hacia Bogotá. Estos trayectos son frecuentados por transportadores, turistas y comerciantes antioqueños, lo que convierte este tipo de delitos en una amenaza regional y no solo local.
¿Cómo actuaba la organización?
La investigación evidenció que no se trataba de robos improvisados. Los delincuentes planeaban cada golpe, operaban en horas de la noche, analizaban los puntos de vigilancia y ubicaban cámaras o zonas sin control. Luego utilizaban herramientas especializadas para desactivar sistemas de seguridad y cometer los hurtos en pocos minutos, reduciendo al máximo el riesgo de ser detectados.
¿Qué tipo de piezas robaban?
Los integrantes de la banda no se llevaban cualquier elemento. Apuntaban a autopartes de alto valor y funcionamiento crítico, como computadoras vehiculares, sensores y módulos electrónicos. Estas piezas son costosas y difíciles de reemplazar, por lo que el daño para las víctimas no solo era económico, sino también funcional, dejando vehículos inmovilizados.
¿Cuál fue la magnitud del accionar delictivo?
Según la Fiscalía, se lograron documentar al menos 40 robos entre 2025 y 2026, en múltiples municipios. El valor de las piezas sustraídas supera los 450 millones de pesos, lo que evidencia una operación sostenida, organizada y rentable para la estructura criminal. Esto confirma que no era un hecho aislado, sino una red con actividad constante en el tiempo.
¿Qué pasó con los capturados?
Las cuatro personas señaladas como integrantes de ‘Los Correcaminos’ fueron presentadas ante un juez, quien legalizó las capturas y ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario. Aunque no aceptaron los cargos de concierto para delinquir y hurto calificado, permanecerán privadas de la libertad mientras avanza el proceso judicial, que podría derivar en condenas significativas si se comprueba su responsabilidad.